El Museu Nacional de Arte antiga tiene una interesante colección de pintura española y portuguesa, algún Zurbarán, Durero o Lucas Cranach. Tiene también una
impresionante terraza con jardines sobre el Tejo, muy poco frecuentada
por los turistas. Pero sobre todo tiene en su última sala, a la vista de quien quiera
contemplarlo, las Tentaciones de San Antonio, del Bosco, uno de los cuadros mas
delirantes de toda la Historia del arte. Alli me pasé un par de buenas horas de solitaria y jubilosa observación, sentado frente al tríptico, tomando algunos apuntes e intentando descifrar sus inescrutable misterios.


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