Marcel Duchamp (1887-1968) viajó a Cadaqués por primera vez en 1933
para visitar a Dalí. Ese mismo año, Duchamp había hecho de intermediario para
que Man Ray realizase las fotografías de los edificios de Gaudí que acabarían ilustrando
un artículo de Dalí sobre la arquitectura comestible en la revista Minotaure.
A partir de 1958 Duchamp estableció aquí su residencia veraniega s y
cada tarde de los 10 veranos que pasó en Cadaqués se acercó al bar Melitón, a echar
unas partidas de ajedrez como atestiguan
las amarillentas fotografías que cuelgan de las paredes del bar. Su pasión por
este juego era grande que, tras concluir su obra El Gran Vidrio, llegó
a anunciar que se retiraba de la práctica artística para dedicarse a por
completo al ajedrez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario