miércoles, 24 de julio de 2019

Torroella de Montgrí



En nuestro periplo por tierras ampurdanesas llegamos a Torroella de Montgrí, una villa real rodeada de campos y huertos regados por el tramo final del río Ter, al pie del macizo calcáreo del Montgrí.


Durante la Edad Media, fue frontera entre el condado de Barcelona y el Ampurias, de manera que siempre contó principalmente con el favor de los primeros, que fueron quienes la controlaron durante aquellos siglos. En el siglo XIII. el rey Pere II inició la construcción de las murallas disponiendo el interior del pueblo como un campamento romano, alrededor de dos calles que partían de este a oeste y de norte a sur (lo que los latinos denominaban cardus i y decumanus). Esta disposición urbanística se sigue manteniendo hoy en día y la confluencia de ambas calles es la actual Plaza de la Vila.


De aquellos muros (desaparecidos en el siglo XIX por las lógicas necesidades de expansión urbana), se conservan aún dos elementos sobresalientes: el Portal de Santa Caterina y la torre de les Bruixes (Torre de las Brujas). Alrededor de esta torre se congregaban regularmente las brujas acompañadas de un enigmático personaje anciano, l’Avi Xixó.
 

martes, 23 de julio de 2019

Duchamp en Cadaqués





Marcel Duchamp (1887-1968) viajó a Cadaqués por primera vez en 1933 para visitar a Dalí. Ese mismo año, Duchamp había hecho de intermediario para que Man Ray realizase las fotografías de los edificios de Gaudí que acabarían ilustrando un artículo de Dalí sobre la arquitectura comestible en la revista Minotaure.

A partir de 1958 Duchamp estableció aquí su residencia veraniega s y cada tarde de los 10 veranos que pasó en Cadaqués se acercó al bar Melitón, a echar unas partidas de  ajedrez como atestiguan las amarillentas fotografías que cuelgan de las paredes del bar. Su pasión por este juego era grande que, tras concluir su obra El Gran Vidrio, llegó a anunciar que se retiraba de la práctica artística para dedicarse a por completo al ajedrez.  
 


lunes, 22 de julio de 2019

Maritim




Ya fuera por la promoción internacional que le hiciera Dalí, ya sea por el innegable encanto de este pueblo, Cadaqués ha sido desde hace más de medio siglo un polo de atracción para artistas e intelectuales. Hasta el punto de que el pintor Joan Josep Tharrats llegó a afirmar que Cadaqués era la capital mundial del arte.

Uno de los locales de reunión más habituales de esta jet fue el Maritim, un chiringuito de la playa con más 80 años de antigüedad. Por su terraza, además de Gala y Dalí, han pasado Man Ray,  Marcel Duchamp, Kirk Douglas o Umberto Eco.

 Gabriel García Márquez en un relato de su libro Doce cuentos peregrinos, descibió el  Marítim. como un “populoso y sórdido bar de la Gauche Divine en el crepúsculo del franquismo”.
 

viernes, 19 de julio de 2019

Port Lligat



"Portlligat es uno de los lugares más áridos, minerales y planetarios de la tierra. Las mañanas ofrecen una alegría salvaje y amarga, ferozmente analítica y estructural; los atardeceres son morbosamente tristes: Los olivos brillantes y animados durante el día, se metamorfosean en un gris inmóvil, como de plomo. La brisa matinal dibuja sonrisas de pequeñas olas felices en las aguas; por la tarde y a menudo, a consecuencia de los islotes que hacen de Portlligat una especie de lago, el agua está tan tranquila que refleja los dramas del cielo crepuscular".

SALVADOR DALÍ "Vida Secreta"




Cadaqués es internacionalmente conocida gracias a Port Lligat, una pequeña cala al otro lado de cementerio, donde salvador Dalí y Gala instalaron su residencia en 1930, en unas casetas de pescadores que el pintor fue adquiriendo y restaurando y donde dio rienda suelta a ese desbordante universo daliniano.


Decía Dalí que el sol se levantaba sobre su cama antes que en cualquier otro lugar en España, ya que Port Lligat es el punto habitado más oriental de la Península Ibérica.   Ideó un sistema múltiple de espejos ingenioso para que los primeros rayos de sol de la mañana le dieran directamente en la cama.