martes, 24 de mayo de 2011

Cuartel general de la KGB

Pasando la Gran Puerta del Mar, la de la gorda Margarita, se entra a la ciudad por la calle Pikk, la calle larga.
En el número 59 de esta calle se encontraba el lugar mas temido por los ciudadanos durante la ocupación soviética, ya que alli se encontraba el cuartel general del KGB.

Las ventanas tapiadas del semisótano impedían que desde la calle se pudiera escuchar los gritos de los detenidos. Hoy en día el único testimonio de aquella época siniestra es una placa en la puerta que dice “Este lugar era el cuartel del poder ocupante soviético. Aquí empezó el sufrimiento de miles de estonios”


domingo, 22 de mayo de 2011

gorda margarita



Cuando accedemos a la ciudad antigua por la Gran Puerta Costera, los carteles indican que estamos próximos a la Gorda Margarita. Es inevitable preguntarse quien era la tal Margarita, y si su obesidad era tan acusada como para que su nombre se acompañe de adjetivo tan poco galante.

El aventurero, siempre sensibilizado con los problemas de sobrepeso, investiga un poco y descubre que la gorda Margarita era un gran cañón que defendía la puerta de posibles ataques por mar, intalado en la sólida torre circular de defensa, que hoy en día alberga el Museo marítimo.


jueves, 19 de mayo de 2011

colina Toompea


La ciudad antigua de Tallin está dividida en 2 partes: la ciudad alta, instalada en la colina Toompea, donde residían los nobles y el obispo, y la ciudad baja, donde vivía el pueblo.

Según el mito fundacional, Toompea es un túmulo donde reposan los restos de Kalev, el primer heroe nacional, levantado por su viuda Linda.

Alli arriba, en la ciudad alta, está la catedral de Santa María (construida en 1219), Toomkirik, que tiene dentro los escudos de los feudales alemanes y el Castillo de Poompea, sede del Parlamento y el Gobierno de Estonia, desde que la Orden Teutona levantó la primera fortaleza de piedra alla por 1229. La torre más famosa del complejo es la Pikk Hermann (Largo Hermann), donde cada día al alba se iza la bandera nacional estonia.

Desde la parte trasera del castillo hay varios miradores, con bonitas vistas de Tallin.

martes, 17 de mayo de 2011

por Tallinn


La semana pasada estuve en Tallinn, la capital de Estonia, por ahi al norte, en las repúblicas Bálticas.

Su casco antiguo es el principal encanto de la ciudad, rodeado de murallas medievales, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Bien es cierto que hace un frio que pela, pero aun asi la gente aprovecha cualquier rayo de sol para echarse las calles y la ciudad se llena de paseantes, al arrebol de las tardes de primavera.

miércoles, 11 de mayo de 2011

atalaya ducal


En realidad es una atalaya metálica levantada por G. Eiffel en 1873, desde donde se puede disfrutar de las vistas sobre el Sistema Central. Es un mirador forestal de hierro fundido que se construyó en el taller parisino de Eiffel.

Se encuentra en "Ciudad Ducal" (en el municipio de Las Navas del Marques, Ávila), la primera urbanización privada que se construyó en España, en 1942, y donde a mediados de los 80 veraneaban famosos futbolistas, toreros y empresarios.

Los terrenos donde se ubica eran propiedad de la duquesa de Denia, de Tarifa y de Medinaceli, y marquesa de Las Navas. Actualmente el acceso a la urbanización es libre y a parte de la atalaya de Eiffel podemos encontrar un lago de recreo, una presa para el suministro de agua, un jardín botánico y un extenso bosque de pinos.

viernes, 6 de mayo de 2011

Salvajes



Dos esculturas labradas en granito franquean la entrada prinipal de la catedral de Avila. Representan a dos hombres salvajes, cubiertos de pelo o escamas y armados con garrotes. Estas criaturas, mitad hombre mitad bestia, son frecuentes en las representaciones populares de muchas culturas, pero el motivo por el que ocupan un lugar tan principal en la catedral avulense es un misterio.

Según algunas teorias podrian corresponderse con Pierres y Caco, mitológicos fundadores junto con Hércules, de los pueblos de Moncayo y Tarazona. Otros los identifican con Gog y Magog, citados en el capitulo 20 del Apocalipsis.

Mi supina ignorancia en este asunto me impide decantarme por ninguna teoría, pero puedo asegurar que, con esas cachiporras, resultan llamativos e intimidatorios en extremo.



miércoles, 27 de abril de 2011

Los cuatro postes


Hay un templete a la salida de la ciudad, enmarcando un crucero, relacionado con las vicisitudes teresianas y al que los avulenses parecen tener gran estima.

Sin embargo, no parece un lugar del que sentirse especialmente orgulloso, ya que según la Historia, Santa Teresa debía estar tan hasta el moño de su ciudad, que decidió poner tierra de por medio con la escusa de fundar nuevos conventos.

El caso es que al llegar al emplazamiento donde actualmente se levanta este templete, conocido como los 4 postes, la Santa se quitó las sandalias y se las sacudió malediciendo "de Avila no quiero ni el polvo".


jueves, 21 de abril de 2011

willie buck



Un concierto que vimos en Avila: Willie Buck, de Chicago, un gran soulman de la vieja escuela

lunes, 18 de abril de 2011

Yemas de la santa

En Avila la presencia de santa Teresa es constante. Por todas partes hay alusiones a la santa, nombres de calles, estatuas, placas. Pero el mas dulce homenaje son las yemas de santa Teresa, deliciosos bocados elaborados con azucar, yema de huevo, ralladura de limon, y, si acaso una pizca de canela en rama.

Junto con el chuletón de Avila, las patatas revolconas y las judias del Barco constituyen la base de la dieta avulense, ligera y equilibrada.



jueves, 14 de abril de 2011

avila

Este fin de semana pasado he estado en Avila, ciudad ancalda en tiempos remotos . Como decía Azorín, ninguna ciudad del siglo XX es tan del siglo XVI. Sonia, mi anfitriona me ha enseñado rincones ocultos tras la muralla y me ha guiado por las tabernas que mejores tapas ofertan. Tambien he aprendido a utilizar las expresiones "intramuros" y "extramuros" con soltura, sin que me dé la risa.

miércoles, 13 de abril de 2011

Leon alado



Según vamos ascendiendo por la costa croata, la influencia veneciana se hace mas patente. No en vano, toda esta zona estuvo dominada durante siglos por los poderosos Dux. El león alado, alegoría del evangelista San marcos y emblema de la Republica acuatica, se repite en fachadas, escudos y bajorrelieves. El símbolo de la serenísima se vuelve omnipresente.

Sin embargo, cuando mas evidente se hace la influencia de Venecia es cada noche, cuando nos retiramos a descansar y Joti nos ofrece una sinfonia de variados ronquidos, porque eso sí que es como tener un león al lado.

martes, 12 de abril de 2011

Gagarin


En un dia como este, no podiamos dejar de celebrar la efemérides del mas morrcotudo de los viajes. Y es que el 12 de abril de 1961 Yuri Gagarin realiza el primer viaje de un ser humano al espacio a bordo del Vostok 1.


Bastó aquel viaje de apenas 100 minutos para encumbrar a Yuri Gagarin como uno de los estandartes de la Historia moderna, y el icono de la época más floreciente del programa espacial soviético. Y aunque el astronauta no volvió a viajar al espacio -en parte por el temor de perder a su héroe nacional- Gagarin encontró la muerte en las alturas. El 27 de marzo de 1968 corría al encuantro de la perrita Laika, después de que se estrellara en extrañas circunstacias el avion que pilotaba.


amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

Colaboradores