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miércoles, 10 de julio de 2013

ruth



Ruth es una chica adorable natural de Virginia que estaba trabajando en la Habana. Costaba poco imaginarsela de vaquera marcando reses, intimidando a los destripaterrones que se empeñan en roturar las praderas, y provocando alguna trifulca tabernaria no muy cruenta, entre los borrachuzos de un polvoriento saloon del far west, como una Calamity Jane contemporánea.

Pero lo cierto es que en Ruth era una chica moderna de la costa este y ascendencia judia y que en Virginia jamás hubo cawboys. Fue una serie de TV de los 60, el Virginiano, la que ha sembrado esa imagen equivoca en mi imaginario particular.

 

viernes, 28 de junio de 2013

Secaderos


En Pinar del Rio se producen los mejores puros del planeta. Los campos de tabaco lucen por doquier sus hojas de un verdor sorpendente, teniendo en cuenta el tono marrón tostado que acabaran adquiriendo.


Este pequeño milagro, se consigue en estas cabañas de madera y paja, que tanto abundan en el valle: los secaderos donde se curan el tabaco, una vez recolectado. A medida que se va secando las hojas, van ascendiendo de altura, hasta alcanzar el grado de curado idóneo.

Los secaderos de tabaco han de estar orientados de Este a Oeste, para que el Sol caliente el frente y la parte posterior unicamente al atardecer y al amanecer, yque la flama caribeña no achicharre estas delicadas manufacturas.

miércoles, 19 de junio de 2013

repentismo





Conocimos a un tal Fellix, que entre sus numerosos oficios sin beneficio contaba el de repentista, una suerte de bertsolari caribeño. Los repentitas no improvisan sus versos en una sidreria, con las manos en los bolsillos, sino con un vaso de ron y a la sombra de una palmera, pero en esencia viene a ser lo mismo: cantar uns rimas, barruntadas sobre la marcha, relativas a un tema que les viene dado en el momento.

Esta modalidad de literatura oral cuenta gran tradición en la isla. Entre los seguidores del Indio Naborí, Jesús Orta Ruiz, el mas grande repentista de todos los tiempos, ha habido algunos muy brillantes. Felix no era uno de ellos, pero resultaba simpático, y al segundo trago se le soltaba la lengua hacia conceptos inasequibles, alejados del raciocinio  universal.

viernes, 14 de junio de 2013

Viñales



Huyendo de los excesos de la Habana, nos fuimos unos dias a Viñales, en la provncia de Pinar del Rio. Un pueblito lleno de bohios y casitas coloniales, en la parte mas occidental de la isla.
Un remanso de paz si no fuera por el ronco bramido de los motores  de los descacharrados almendrones.


miércoles, 5 de junio de 2013

el Cementerio de Colón

El 1 de noviembre, festividad de todos los Santos parecía un dia apropiado para visitar , el mas grande de la Habana. Esperabamos encontrar un marea humana, pero se ve que fuimos un poco tarde y estaban a punto de cerrar, asi que ya no se veia a nadie por alli excepto unos militares. Fanqueamos el umbral, una fastuosa portada neorrománica, y le preguntamos a un soldado si se puede entrar. “Un momento por favor, sientense ahí que ahora les atendemos”, nos indica secamente y se va. Total, que nos sentamos y esperamos un rato. Por alli solo se veian militronchos armados con metralletas. De pronto llega un camión con perros guardianes ladrando furiosos. Nosotros, que desde hacía rato estamos pensando que no había sido buena idea esta visita, ya no nos atrevemos ni a respirar. Se nota una creciente agitación en el ambiente. Yo ya había oido que habia abundante vigilancia para evitar que santeros y paleros se lleven por la noche restos humanos para sus ceremonias, pero aquello me parecia excesivo.

Finalmente llega un oficial con cara de pocos amigos y se dirige a nosotros -“Si, diganme en que puedo ayudarles”
-“Es que queriamos saber si se puede vistrar el cementerio” contestamos con un hilo de voz”
- “no, ya está cerrado hasta mañana. Ya no se puede visitar”

Le damos las gracias aliviados, como si acabara de salvarnos la vida, y nos largamos de alli escopeteados.




Es una pena porque este cementerio es una de las visitas mas interesantes de la Habana, cuenta con dos millones de inquilinos, tantos como habitantes tiene la ciudad, y una serie de fascinantes monumentos funerarios:

- La bóveda del dominó, tumba de una señora a la que le gustaba mucho jugar dominó, en el cual ponía toda su pasión. Una vez, cuando le quedaba una ficha con la cual dominaba el juego, alguien se le adelantó y trancó el partido. Ella se quedó con su ficha en la mano y fue tanto el disgusto que le provocó la muerte. La ficha era el doble tres, que ahora la acompaña en su tumba representada por una pieza de mármol.

- La"Tumba del amor", donde yacía la hermosa Margarita y a donde su marido, Modesto, acudía a diario a dar a su esposa recitales de violín. Tras morir él, sus hijos mantuvieron la tradición de conciertos en el lugar.

- La Capilla de Constante Ribalaigua, gran amigo de Hemingway y creador del famoso combinado Daiquiri,  recinto muy visitado por personas que practican religiones afro-cubanas.
- La tumba de Capablanca, uno de los mas grandes juagadores de ajedrez de la Historia

-La cripta de Miguel Gómez, primer y único presidente negro de la República de Cuba, que obliga al visitante a agacharse para acceder, haciendo una suerte de reverencia al finado.

- El monumento más alto del cementerio, dedicado a unos bomberos que murieron en un incendio. Estaba prohibido que cualquier otro lo superase en altura.
- El mausoleo en forma de pirámide, de un destacado arquitecto decimonónico, con clara inspiración masónica, con el símbolo de Horus sobre su puerta.

Pero sin duda la leyenda más conocida del Cementerio de Colón y la tumba más popular, es la de la Amelia Goyri de Adot,, sobrina preferida del conde Balboa, conocida como "La Milagrosa". Murió al dar a luz, y la criatura también pereció en el trance. Dicen que cuando abrieron la bóveda, su cadáver estaba intacto y tenía al niño en los brazos.


Ésta muestra de amor maternal de ultratumba se interpretó como un milagro y desde entonces se convirtió en un centro de pergrinación para la santería. A los pìes de la tumba se reunen con sus ofrendas los seguidores de Yemaya, Changó y Ochún y le hacen peticiones, de las mas variada índole. Ultimamente incluso se le piden coches o una visa para los EE. UU.




viernes, 31 de mayo de 2013

Alma mater


Una inmensa escalinata da acceso a la casi tricentenaria Universidad de La Habana. En lo alto, el Alma Mater. La imagen de una mujer maternal que recibe con los brazos abiertos a los estudiantes, mientras los ojos atentos del buho de la Palas Atenea, diosa de la sabiduría,  vela por la correcta aunque ortodoxa difusión del conocimiento.

En estas aulas, a mediados del siglo XX,  prendió como la pólvora el espiritu revolucionario. “Aquí me hice revolucionario”, dejó dicho Fidel.

martes, 28 de mayo de 2013

Partagás y nada mas



Justo detrás del capitolio está la Real Fabrica de Tabacos Partagás, en un bello edificio de arquitectura industrial. Fue fundada en 1985 por el empresario catalán Jaime Partagás Rabell, maestro tabacalero que nunca reveló la procedencia de las hojas que usaba para hacer sus puros, ni los secretos del proceso de fabricación. Sí se sabe que fue el primero en utilizar barriles de roble para fermentar las hojas, y tambien que introdujo en sus fabricas la figura del lector, que leía en voz alta noticias, novelas o pasajes literarios para aliviar la monotonia de las largas jornadas laborales de los torcedores.

Al principio se estableció bajo el nombre de La Flor de la cabaña, pero perdió el derecho sobre esa marca en un pleito mercantil, y empezó a utilizar su apellido para comercializar sus manufacturas de tabacos. “Partagás y nada mas", fue el eslogan que anunciaba lo que con el tiempo llegaria a ser probablemente la marca de puros mas conocida del mundo.

Compró plantaciones en Pinar del Rio, con la intención de controlar personalmente todo el proceso, pero su ambicioso proyecto se vio truncado una tarde de verano de 1968, cuando salió a pasear por una de sus fincas y un negro liberto le descerrajó un trabucazo que lo dejó seco, en circunstancias que nunca se aclararon. Pocos días después, el liberto apareció muerto en la cárcel donde lo habian recluido, sin que llegara a revelar quien le habia encargado el crimen, ni que oscuros motivos lo habían promovido, y se cerró el caso para siempre.

jueves, 23 de mayo de 2013

arbol de la suegra


Habia en Cuba una arbol  con la corteza cubierta de pinchos.

Yo no lo habia visto en ningun otro sitio. No sé que especie será pero alli lo llamaban el "arbol de la suegra".

viernes, 17 de mayo de 2013

Capitolio

Volvamos a Cuba.



 El Capitolio de la Habana fue inagurado en 1929, durante la dictadura de Machado, y es uno de los edificios mas representativos de la ciudad. De estilo neoclásico, es una replica del capitolio del Washington DC, pero la cupula del de la Habana mide alacnza lo 91,73 m, y es unos centímetros mas alta que la de Washington. Chupate esa, gringo imperialista!

El nudo de articulación del gran Salón de los Pasos Perdidos,  es el espacio central del edificio y marca el kilometro 0 de las carreteras cubanas. En ese punto, justo debajo de la cúpula en el suelo se colocó un enorme diamante de 25 quilates, que perteneció al último Zar de Rusia, y que llegó a La Habana en manos de un joyero turco que lo adquirió en Paris.

En 1946 el diamente fue robado. El autor dejó escrito a lápiz en el piso el tiempo que, supuestamente, dedicó a hacer su trabajo: “de 2,45 a 3,15”. Nunca se supo quien lo robó, pero el año siguiente reapareció misteriosamente en la mesa del presidente del Gobierno.

En 1973 se sustituyó el diamante por una réplica. Se supone que el original se guardó en una caja de seguridad en el Banco Central, pero en el imaginario popular tienden a situarlo en manos de algun coleccionista extranjero o entre la cubertería de Fidel. Lo cierto es que después de esa fecha, no ha habido ninguna fotografia ni prueba gráfica de la real situación del Diamante.

viernes, 19 de abril de 2013

La Plaza vieja



La Plaza vieja de la Habana se llamaba originalmente Plaza Nueva, hasta que se hicieron otras plazas mas nuevas, momento en el que empezó a llamarse plaza vieja.¿Para que devanarse los sesos?

La Plaza Vieja es uno de los espacios publicos mas deslumbrantes de La Habana Vieja. Fechada en el siglo XVI, fue un mercado al aire libre hasta 1835. En tiempos de la colonia fue zona residencial de la plutocracia criolla y, durante el regimen de Batista un aparcamiento subterraneo, degenerando poco a poco, hasta los 90 decada en la que se empezó a restaurar bajo el auspicio de la UNESCO.

Encontramos aquí interesantes construcciones coloniales del siglo XVI y XVII, destacando el majestuoso Palacio de los Condes de Jaruco que cuenta con amplias galerías, techos de alfarje, coloristas vidrieras, casa natal de la narradora cubana Mercedes Santa Cruz y Montalvo, conocida como la Condesa de Merlín.
Fue Mercedes una dama cubana de muy rancio abolengo y muy ilustre parentela. Desde la cuna recibió una esmeradísima educación, que le propició con el tiempo un distinguido lugar entre la intelectualidad europea de su época. Vivió en Madrid, donde conoció a Goya , y mas tarde se trasladó a Paris, al contraer matrimonio con el general francés Cristóbal Antonio Merlin. En los salones de su residencia parisina organizó elegantes tertulias artístico-literarias, asiduamente frecuentadas por Chopin, Liszt, Rossini, Balzac, George Sand... Selecta concurrencia a la que a menudo se empeñaba en amenizar con su acaramelada voz de soprano de ultramar.


miércoles, 17 de abril de 2013

Cafe Bilbao




Paseando por la calle Obispo, en el corazón de la Habana Vieja, nos topamos con el bar Bilbao, un local decorado con fotos de la ria, carteles de Presoak etxera, y posters  de los jugadores del Athletic de la última alineación. Amorebieta, Muniain, Toquero… Todavía aparecia Jabi Martinez y Llorente aun era el espartaco San mamés..

Nos tomamos unos taxkolis con unas gildas, mientras el saxo tenor desgranaba melosas melodías habaneras como “Un ingles vino a Bilbao”, o “Ene, que risas hisimos al pasar por el sendeja!”

Buscando información sobre el bar Bilbao de la Habana, el azar me desvela que el difunto Txantxar pasó por alli en el 2006. Lo descubro casualmente, navegando por Internet. Txantxar habia llegado hasta alli tambien navegando, pero en un pequeño velero, cruzando el océano de camino a las Bermudas, que nuestro añorado amigo era un avezado hombre de mar, capaz de doblar el Cabo de Hornos sin escupir a barlovento ni perder la sonrisa. Goian bego.



martes, 16 de abril de 2013

almendron




La mejor forma de moverse por la isla es subirse a un almendrón.

Se llama almendrones a los numerosos vehículos estadounidenses fabricados antes de 1960 que recorren las carreteras cubanas, y que constituyen posiblemente el depósito de coches antiguos en funcionamiento más grande del mundo.

Cuando triunfó la Revolución Cubana en enero de 1959, muchos de esos carros eran de último modelo, recién importados a la isla. Con la imposición del embargo económico en 1960, y la imposibilidad de importar vehículos nuevos o piezas de repuesto, el parque movil de Cuba se mantuvo sin cambios a lo largo de seis décadas.  Durante este tiempo, cada propietario se las ingenió como pudo para mantener en funcionamiento estos gigantes automovilisticos. Los motores se iban apañando con piezas de lavadoras y las carrocerías se moldeaban a base de martillazo y lija.

Es cierto que llegaron vehiculos procedentes de los países socialistas, pero nunca tuvieron la misma aceptación. Por una parte, los Lada y los nuevos utilitarios rusos, estaban reservados para el aparato del Partido y funcionarios de gobierno; y por otra, su aspecto tosco nunca pudo competir con el impactante diseño  de aquellos Pontiac, Fords, Chevrolets o Cadillacs.

En 1951 circulaban por Cuba 143.000 almendrones. En 2013, la mitad todavía siguen en funcionamiento, unos 75.000. De ellos 10.000 circulan a diario por la Habana , emitiendo CO2 a la atmosfera como para ruborizar a la capa de ozono.

Muchos son de uso particular, otros se ofrecen como taxis y los hay que se alquilan a extranjeros. Existe también la opción de tomarlos como colectivos en rutas urbanas más o menos prefijadas, por menos de medio euro, aunque si te ven la cara de guiri intentarán cobrarte algo mas. En cualquier caso, montar en uno de estos poderosos trastos es una experiencia inexcusable en la Habana .

sábado, 6 de abril de 2013

las piscinas del nacional



En cierta ocasión me colé en la piscina del Hotel Nacional. El acceso a estas instalaciones estaba reservado para los huéspedes del hotel, pero yo, sin serlo, hice como si lo fuera. Le eché un poco de morro y me fui directo a una tumbona, con la toalla al hombro, intentando no cruzar la mirada con ningún empleado. Ya bien infiltrado, me tomé un daikiri y me di unos refrescates chapuzones para aliviar la tórrida calima caribeña. Tan ricamente.

Habia quedado mas tarde con el lisensiado Valdés, y le sugerí que adoptara la misma táctica para colarse en la piscina. Yo soy un tipo anodino que no suele llamar la atención, pero  la poderosa anatomía del  lisensiado no suele pasar desapercibida, asi que un segurata se interpone en su camino e intenta impedirle el paso, como antaño a Nat King Cole y a Josephine Baker. “Hay que ser cliente del hotel para entrar en la piscina. ¿es usted cliente?”. El lisensiado reacciona con rapidez y responde manteniendo el tipo, como un hombre de mundo, “No estoy alojado pero estoy citado aquí con el señor Lasarte. Precisamente alli le veo” y me saluda con la mano. Yo hago un gesto, con fingida seguridad, como para que le dejen entrar y el portero se disculpa “usted perdone, señor”, franqueandole el paso con una reverencia.

Los siguientes daikiris llegaron por cuenta de la casa.

martes, 2 de abril de 2013

El Nacional y el Parisien


Me cuenta Kepa que a menudo se retira a la terraza del hotel Nacional para escapar del bullicio de la Habana, que puede resultar asfixiante, según el dia.

Antes que él, muchas celebridades mostraron la misma predilección por este rincón emblemático frente al Malecón. Recuerdo haber visto hace poco una película en la que Emir Kusturica, visiblemente beodo, daba tumbos por estos jardines.

La lista de la leyendas que se han alojado en las suites del nacional es interminable, como atestiguan las fotografías del Salon de la fama: Nelson Rockefeller, Frank Sinatra, Ava Gadner, Sir Alexander Flemming, Pedro Armendáriz, Spencer Tracy, MarIon Brando, Pablo Casal, John Wayne, Leopoldo y Balduino de Bélgica, Walt Disney, Fred Astaire, María Felix, Johnny Weismuller Mario Moreno, Rita Hayworth, Garcia Marquez, Alejo Carpentier, Sarte, Benedetti, e incluso la irrepetible Sara Montiel.

En el escenario del cabaret Parisien, anejo al Hotel, han actuado Lucho Gatica, Compay Segundo, Yma Sumac, Bola de nieve. Tambie actuo Nat King Cole, a quien ateriormente le habian impedido la entrada al Hotel, (lo mismo que a Josephine Baker) pues no se permitían huéspedes negros.

Tambien frecuentaban el Nacional algunos clientes menos recomendables. En diciembre de 1946 se produce la gran reunión de la Mafia. El Hotel Nacional de Cuba cierra sus puertas para hospedar a los más respetables capos de las familias de los Estados Unidos, reunidos en La Habana. Participaron en la reunión conocidos hombres de honor: Lucky Luciano, Santos Traficante, Meyer Lansky y Amadeo Barletta. Aquí le regalaron a Batista un telefono de oro, en agradecimiento por la concesión del monopolio del juego a los casinos de la Mafia.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Hotel nacional

Llevo una temporada absorto en pensamientos hermenéuticos, pero ahora mismo voy a retomar mis quehaceres.

Y que mejor manera que con esta estampa del Hotel Nacional de Cuba, uno de los grandes emblemas de La Habana. Su esplendor ha atraído durante más de 70 años a grandes personalidades de todo el mundo y ha cautivado a todo el que visita esta histórica ciudad.

Al estar ubicado sobre una colina frente al malecón, el Hotel Nacional regala hermosas vistas sobre el mar, como estas que tenian subyugado a Eneko, gran amante de la arquitectura colonial.

jueves, 14 de febrero de 2013

Coppelia


Casi a diario solíamos ir a la Heladería Coppelia, a degustar sus exquisitos helados. La heladería está abierta las 24 horas y tiene capacidad para atender 1000 personas. Y siempre esta lleno.

 Tiene un salón de espera con mesas y sillas donde se agrupan los turistas extranjeros. En el resto de la tienda, la parte más grande, están los clientes locales hacinados, haciendo una larga fila para poder conseguir el helado. En la zona turística se paga en pesos convertibles (CUCs) y en la zona para nativos en pesos cubanos, aunque nosotros pagábamos en pesos cubanos (bien barato, por cierto) y nunca tuvimos que esperar una cola y nadie nos dijo nada.

Coppelia se inauguró el 4 de Junio de 1966, y está ubicada en la famosa esquina de L y 23, junto al cine Yara, en uno de los edificios mas curiosos construidos en Cuba, fruto del talento del Arquitecto Mario Girona. Cada sala es una plataforma circular suspendida de 12 metros de diámetro apoyadas sobre pilares inclinados de hormigón armado, fundidos en el lugar y rematados por un enorme lucernario de cristales de colores.

El helado mas famoso es el de fresa y chocolate, que dio nombre a la película homónima  y homófila de Gutierrez Alea, que ganó el Oscar a la mejor película extranjera en 1994, amen de otra infinidad de premios. Varias escenas de la película transcurrian bajo los contrafuertes de hormigón de esta singlar heladería.

viernes, 8 de febrero de 2013

Habana libre



Nuestro cobijo en la Habana queda en la calle 25 esquina con J, en el Vedado, muy cerca del conocido Hotel Habana Libre.

El Hotel Habana Hilton, que tal fue su primer nombre, fue inaugurado el 19 de Marzo de 1958, con gran boato y la mas selecta concurrencia , bajo los auspicios personales del dictador Fulgencio Batista. Era por entonces el hotel más alto y más grande de América Latina y contaba en sus instlaciones con uno de los centros comerciales más afamados, un casino, club, piscina, bar de azotea, y el celebre cabarét Turquino.

Menos de un año le duraría aquel orgullo a Conrad Milton, magnate norteamericano, fundador de la famosa cadena hotelera y bisabuelo de la metafisica Paris Milton. Hasta aquella misma nochevieja.

Al triunfo de la Revolución, el primero de enero de 1959 el Hotel Habana Hilton fue visitado por Camilo Cienfuegos y el dia 8, cuando Fidel y su columna hacen su entrada en La Habana, se instalan en el Hilton. A partir de este instantey durante varios meses, la Suite Continental, habitación 2324, se convirtió en el Puesto de Mando de la Revolución. Pronto el Hotel sería intervenido por el nuevo Gobierno, que le cambió el nombre por el de Habana libre.

martes, 5 de febrero de 2013

Rumbo a Cuba

A la espera de que entre el nuevo año chino, y con muchas historias aun por contar del gigante asiatico, voy a pasar a a relataros alguna cosa de un reciente viaje a Cuba.

En el avion a Madrid coincidimos con Mikel Toral, entonces Director de cultura del Gobierno vasco, y Peio Peiote, viejo amigo y asesor del mismo Departamento, que iban al Reina Sofia, a no sé qué movida del Guernica. Comimos con ellos una triste focaccia en el aeropuerto. Tambien viajaba en ese avion Leontxo Garcia, periodista deportivo especializado en ajedrez, que se hizo mundialmente conocido por sus apasionadas cónicas del Mundial entre Kaspárov y Kárpov de 1987 en Sevilla.


viernes, 26 de octubre de 2012

por Cuba


Cuando leais esto estaré correteando por los caminos de Cuba, asi que me centraré en el viaje y ya os contaré a la vuelta.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Mediodía en el Vedado


El calor del mediodía ha vaciado las calles del Vedado. Tan solo un can despistado se atreve a desafiar la canícula. A media tarde llegará la tormenta tropical que refrescará el asfalto y las calles recuperarán su bullicio habitual. Pero mientras tanto, solo el perro y yo soportamos la intemperie, expuestos al inclemente sol. El perro husmea las basuras y yo agito los pinceles. O tal vez el perro agita las basuras y yo husmeo los pinceles. No sé, el calor me ha reblandecido los sesos.

A estas horas el Vedado, hace honor a su nombre y parece un territorio vedado a los humanos. Como tras el saqueo de La Habana por el pirata francés Jacques de Sores, cuando se prohibió trasnsitar por esta zona, entonces densamente arbolada, para evitar nuevos ataques desde el oeste de la Habana.


amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

Colaboradores