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martes, 5 de octubre de 2021

Mérida

 


La ciudad fue fundada en el año 25 a.C. por orden del emperador Augusto, como asentamiento para los legionarios eméritos (de ahí la toponimia emeritense) por haber derrotado a los cántabros en las campañas del norte.

Para la colonia se eligió un punto estratégico junto al Guadiana, con una isla central y un tramo casi vadeable que facilitó la construcción del puente. La prolongación del puente marcó el trazado del Decumanus Maximus con orientación este-oeste, la calle principal de la ciudad.

Los romanos  construyeron una gran urbe en este asentamiento, con su circo, su anfiteatro, su hipódromo y todos los adelantos de la época.

A comienzos del siglo XX el Teatro Romano estaba completamente enterrado tras siglos de abandono y sólo eran visibles algunas partes del graderío superior, que parecían siete grandes sillas de gigante, de ahí que los habitantes de la época conocían la zona del Teatro como las Siete Sillas, sin saber realmente que bajo la tierra se encontraba un tesoro arqueológico.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Gata




La Sierra de Gata está situada en la raya con Portugal y con la provincia de Salamanca. La mezcla de estas influencias y su peculiar  idiosincrasia  hacen de todas las poblaciones de Sierra lugares con magia que perduran en el recuerdo.
Además esta comarca es rica en recursos naturales.  Los olivares producen un aceite excelente protegido por la Denominación de Origen Gata- Hurdes. Por esos montes  habitan el lobo ibérico, el gato montés, e incluso  el lince ibérico.

Al menos asi ha sido hasta hace poco, porque este verano un devastador incendio, aparentemente provocado, ha dejado un panorama desolador y un hábitat muy deteriorado, tras arrasar 7.833 hectáreas, y obligando a desalojar a 1.400 vecinos. Ojala que estas y aquellas criaturillas vuelvan pronto a poblar sus pueblos y sus bosques.  


jueves, 3 de septiembre de 2015

Las Hurdes




Continuamos viaje por el norte de Extremadura, ya al límite de Salamanca, donde la provincia cacereña se arruga en abruptas montañas.
Llegamos a la comarca de Las Hurdes, plagada de ríos caudalosos que erosionan las tarrazas de negra pizarra. Espesa vegetación de centenarias madroñeras castaños y olivos crecen en vertical sobre los espectaculares meandros y jalonan huertos de vertiginoso acceso.
Esta comarca está tan condicionada por su orografia extrema que ha permanecido aislada durante siglos, anclada en un pasado ancestral.
Así nos la mostró Buñuel en “Hurdes, tierra sin pan” su documental de 33 minutos, rodado en 1933, en plena República. Los hurdanos no quieren ni oir hablar del genio de Calanda, que les retrató como gente  salvaje y atávica, que robaban a sus hijos el pan que les daba el maestro, y veian impertérritos como las abejas causaban la muerte a un burro a base de picotazos.
La idea de rodar un reportaje sobre la paupérrima región de las Hurdes la concibió Luis Buñuel inspirado por los estudios del Dr. Gregorio Marañón sobre la enfermedad del bocio en aquéllos parajes. Le faltaba, sin embargo, el dinero necesario para empezar el rodaje. A propósito de eso, contaba que, un día, en Zaragoza, hablando de la posibilidad de hacer un documental sobre las Hurdes, con su amigo Sánchez Ventura y Ramón Acín, éste le dijo de pronto:
- Mira, si me toca el gordo de la lotería, te pago esa película.
Y fue y le tocó el gordo. Y le pagó la película.


domingo, 30 de agosto de 2015

aljibe


 

Uno de los lugares mas mágicos y misteriosos es el aljibe hispano-árabe, situado en el Palacio de las Veletas, actual Museo de Cáceres. El aljibe donde pasó sus ultimas horas la desdichada princesa Jasmina.
Es uno de los pocos restos que ha pervivido de la alcazaba militar almohade, del siglo IX, aunque reestructurado en el siglo XV. Este almacén de agua, que sigue recogiendo la lluvia que cae en el patio renacentista que lo cubre,  hasta hace poco abastecía de agua potable a toda la parte alta de la ciudad.
La luz dorada que se vierte desde el cenit entre los arcos de herradura potencia su espectacularidad.  Las columnas toscanas, labradas en granito, evidencian capitel y basas sencilla, siendo en su mayoría de procedencia romana, y suplíendose a veces por pilares de rodillo. Se aprecia también algún capitel con asomos de visigotismo. El pavimento del aljibe consta de un solado de ladrillo más una capa de cal encima. 
Los paralelos más próximos de este recinto debemos buscarlos en la antigua Constantinopla, donde se conservan los aljibes o cisternas de Filoxeno, Modesto, Teodosio, la llamada Basílica Cisterna y otras, de similar sistema constructivo, pero no de superior belleza.

viernes, 28 de agosto de 2015

los Fratres


Suguiendo con la serie de torres cacereñas, la del Bujaco,  fue edificada por los árabes en el siglo XII en tapial reforzado con mampostería, sobre una base  de sillares mucho mas antigua,  de la época romana.
 Es una magnífica torre albarrana, de casi 25 metros de altura, integrada en la muralla almohade de Cáceres,  a cuyo frente se extiende la inclita e inclinada Plaza mayor-
Al parecer el nombre de Bujaco deriva del caudillo almohade Abu Ya'qub
La torre de quien?
-          De Abu Ya`qub
-          Ah, de Bujaco! 

En el año 1172  los almohades tomaron la ciudad, y los últimos caballeros cristianos se hicieron fuertes en este baluarte del Bujaco. El tal Abu Ya'qub asedió la torre durante seis meses hasta que, rodeados y sin salida posible, los Frates se vieron obligados a rendirse.
Dando muestras de su carácter abusón,  en la misma torre Abu Ya’qub pasó a cuchillo a los 40 caballeros de la Orden de los Frates de Cáceres que quedaban. Aqui te pillo, aqui te mato. Los Fratres, mitad monjes, mitad soldados, fueron el germen de la Orden de Santiago, fundada sobre sus tumbas aun calientes.
En 1184 Caceres vueve a ser conquistada por el rey de león  de Fernando II, ganándola de nuevo el emir almohade Yusuf Almansur en 1196. Muerto el monarca leonés, le sucede su hijo Alfonso IX, conocido por el Baboso. El 24 de junio de 1227 (in festo Sancti Joannis) el baboso este conquista nuevamente la ciudad, que queda definitivamente incorporada a los reinos cristianos.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Isabel de Moctezuma

De los 19 hijos que tuvo Moctezuma, el último emperador azteca, solo una hija  le sobrevivió:  Isabel de Moctezuma

La vida de esta princesa azteca, antes llamada Tecuixpo Ixtlaxochitl que significa “copo blanco de algodón”, está jalonada por trágicos acontecimientos. Se casó (o la casaron) en seis ocasiones, dos de ellas con los sucesores de su padre: su tio Cuitláhuac y el príncipe Cuauthémoc, que mató a al hermano de Isabel legítimo heredero al trono, y mas tarde ajusticiado por los españoles en el lago Texcoco, todo esto antes de cumplir los 15 años. Otras tres veces se casó  con extremeños, terminada la contienda tras la toma del imperio por la corona española.
Entre casamiento y casamiento tuvo una hija, a la que repudió,  con Hernán Cortés, probable autor y seguro causante de la muerte de su padre Moctezuma, en la llamada “noche triste”, donde los españoles huyen como pueden de Tecnochtitlan, en la actual DF.
El último de esos matrimonios de la única descendiente directa del linaje real Azteca y heredera del Imperio, fue con el hidalgo cacereño Juan Cano de Saavedra, capitán en las tropas de Hernán Cortés. Tuvieron un hijo, Juan Cano Moctezuma, que regresó a Cáceres, donde edificó el palacio que hoy se conoce como  Torre de Toledo-Moctezuma.

viernes, 21 de agosto de 2015

la princesa Jasmina

La cacereña Torre de los pozos, también llamada de los gitanos, ofrece unas magnificas vistas a la parte este de la ciudad y al arroyo de la rivera. Esta torrefue escenario de una tremenda  leyenda de amor y traición, que debe tener un sustrato histórico pero, que como todas las leyendas, no se sabe hasta donde ha sido retocada por la imaginación popular.

  La escritura cacereña Ada Salas, nos la relata con estas bonitas palabras:

Cuando la ciudad era árabe, vivía aquí el Alcaide con su hija la princesa Jasmina, célebre por su hermosura, a quien estimaba por encima de todo y quien cuidaba como su mayor tesoro. Llegado el tiempo de la Reconquista, la ciudad fue asediada por soldados cristianos. Desde las ventanas trasera del Palacio, la princesa guardada celosamente por los desvelos de su padre, acechaba los movimientos de las tropas enemigas; esos gallardos caballeros, de aspecto extranjero, que la atemorizaban y la intrigaban a un tiempo. Entre ellos, colmo enseguida su atención un aguerrido guerrero que, retirado el yelmo, dejo ver su rostro noble y unas largas guedejas en las que quedo prendado el corazón de la desprevenida doncella. Bien hizo el amor su oficio y, a espaldas de su padre, pedía Jasmina un día y otro a su ama que la ayudase, ingeniando algún medio para salir del Palacio, que para ella era cárcel y acercarse al caballero.

Enternecida por los suspiros de su señora, reveló el ama la existencia de una pasadizo que conducía desde el aljibe a la vega del riachuelo, extramuros donde el ejercito cristiano esperaba su hora para tomas la villa, tal vez, embozada y en su compañía, podrían aventurarse en la oscuridad de la noche y cumplir su deseo. Así lo hicieron y, para desesperación del ama a la primera salida siguieron otras muchas y otros tantos encuentros con quien, bajo la promesa de se su esposo, le hizo olvidar la honestidad y el recato entre sus brazos de enardecido amante. La delicias desmayadas de Jasmina se desvanecían no bien despuntaba el alba, escoltada por el ama, desenfadaba el angosto camino que la restituía a su alcoba.

Pero como el amor, no siempre se alberga en pecho generoso, quiso el taimado cristiano sacar partido de su rendida conquista, y la siguió un amanecer, descubriendo la entrada del pasadizo secreto. Por allí con sus mejores hombres, entró hasta el corazón del Palacio, y tomo casi sin sangre, la ciudad. El Alcaide, viéndose tan impensadamente vencido, clamaba por el nombre del traidor. Jasmina confesó su culpa y con su culpa su desgracia, y viendo ser su amado el verdugo de su dicha y la perdición de su padre, abrió el balcón por el que tantas veces la espiara, y se dejó caer, llamando a la muerte a voces. Y dicen, compadecidos tal vez, y no queriendo ver tan desbaratado fin a su bellísimo cuerpo, que en mitad de su vuelo se convirtió en gallina de oro, y que las noches de San Juan se aparece en lugar conocido como Fuente Fria. Otros, los menos avisados cuentan que bajo hasta el aljibe y se durmió para siempre en sus aguas.

Se dice que las tropas Cristianas entraron en Cáceres en la madrugada del día 23de abril, día de San Jorge. Es por eso que la ciudad está bajo el patronazgo de este Santo mtadragones, y cada año se conmemora esta efemérides con un desfile de moros y cristianos.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Caceres


 Seguimos ruta hacia el sur y llegamos a Caceres. Allí recogemos a Mabel que nos lleva a cenar a la Torre Sande, dentro de la ciudad antigua, declarada Monumento Nacional en 1949 y, en 1986, Patrimonio de la Humanidad por la UNESC.  
El recinto amurallado de Cáceres contiene el conjunto de arquitectura civil y religiosa más importante del Renacimiento español y se conserva intacto en nuestros días. Es muy bonito.

lunes, 30 de marzo de 2015

San Martin



El Casco Histórico de San martin de Trevejo ha sido declarado Bien de Interés Cultural.


En la Plaza Mayor hay una fuente, con inscripción de 1.888 y varias construcciones igualmente  vetustas, como la “Casa del Comendador”, sede de la antigua encomienda, dónde aún se distingue las ranuras a través de las cuales la gente tributaba sus impuestos.

En dos de los lados de la plaza se abren amplios soportales construidos por estructuras adinteladas, de madera en su mayor parte, que descansan sobre recios pilares con grandes zapatas granítica. Bajo su sombra está el restaurante Los Arcos donde pronto iremos a comer como bestias peludas.

En una esquina está la Torre- Campanario de sillería granítica realizada en el Siglo XVI, que antaño sirvió como cárcel. Conserva en su parte media el escudo de armas de Carlos V, y un poco mas alto, un reloj que cumple una importante función para los paisanos de San Martin. No es que les importe mucho qué hora es, pero les tranquiliza mirar  el reloj de cuando en cuando y comprobar que el tiempo no se ha detenido.
 

viernes, 27 de marzo de 2015

trevejo


 

Trebejo es cada una de las piezas del juego del ajedrez.
Trevejo, por su parte, es una pequeña pedanía encaramada a un risco de la sierra de Gata. Esta un poco recóndito pero desde la propia carretera de acceso rodeada de castaños, hasta el pequeño conjunto urbano con us escudos sus musgos y sus sillerías… todo es muy bonito.
Domina el conjunto las ruinas de un castillo, de origen árabe, lo cual nos devuelve a la contingencia ortográfica: la torre es un trebejo, y Trevejo tiene una torre. El castillo fue derruido por los franceses,  para dar consistencia a esa afrancesada costumbre de derruir.
Bajo el castillo se encuentra la ermita de  San Juan Bautista, con un altar exterior y rodeada de unas curiosas tumbas antropomórficas de pequeño tamaño excavadas en granito. Y una espadaña exenta, aunque en el dibujo parece aneja, que  mira orgullosa al Oeste.
 


viernes, 20 de marzo de 2015

Serrana de la Vera


Otra curiosa leyenda de Garganta la Olla es la que refiere a la Serrana de la Vera.  A la salida del pueblo, en la carretera que comunica con el Monasterio de Yuste, una escultura en bronce,  obra de Evaristo García Santos, representa a la protagonista de la leyenda, hermosa joven de bizarros hábitos, que huyó a la sierra, tras haber sido mancillada por un noble. Instalada en una cueva de  la serranía, se dedicaba a seducir  a los viajeros que pasan por los alrededores y, después de darles el dudoso consuelo de un último revolcón,  los mataba y acaso se hacía un guiso con sus partes mas magras. Acabaron  sus correrías al enfrentarse a un serranillo que no sucumbe a sus encantos, y consigue huir a trompicones de su fatídico destino.



 
Legua y media de Garganta
cinco leguas de Plasencia
habitaba una serrana,  
alta,  rubia y sandunguera.
Vara y media de cintura,   
cuarta y media de muñeca,
 con una mata de pelo   
que la los zancajos le llega.
Cuando tiene sed de agua   
se baja pa la ribera
 cuando tiene sed de hombre   
se sube para la sierra.
Vio venir a un serranito   
con una carga de leña,
 le ha agarrado de la mano   
y a la cueva se lo lleva.
No le lleva por caminos   
ni tampoco por veredas,
 que le lleva por los montes   
por donde nadie la vea.
Ya trataron de hacer lumbre   
con huesos y calaveras,
 de los hombres que ha matado   
aquella terrible fiera.
 Ya trataron de cenar   
una grandísima cena, 
de conejos y perdices,  
de tórtolas halagüeñas,

 - Bebe serranito bebe,   
agua de esa calavera,
 que puede ser que algún día   
otro de la tuya beba.
Ya trataron de acostarse,   
le mandó cerrar la puerta 
y el serrano como tuno,   
la ha dejado medio abierta. 

- Serranito, serranito  
 ¿sabes tocar la vihuela?
 - Sí señora sé tocarla  
 y el violín si usted quisiera. 

Le ha dado una guitarrita   
para que tocara en ella,
 al son que ella se durmiera  
 la guitarra respondiera.
 Al sonar esa guitarra   
se ha quedao medio traspuesta 
ya que la sintió dormida,   
se ha salido para afuera. 

Y al ver que no está el serrano 
  se puso como una fiera
 y al ver que no estaba allí,  
 excava, bufa y patea. 

Legua y media lleva andada   
y sin menear la cabeza,
 otra legua y media anduvo   
y ya volvió la cabeza.
Cogió una china en su honda   
que pesaba arroba y media,
 y de brío que llevaba,   
le ha tirado la montera.
 
 - Vuelve, serranito, vuelve,   
vuelve atrás por tu montera
 que es de paño fino y bueno   y es lástima que se pierda.

- Si se pierde que se pierda,   
yo atrás no voy a por ella,
 mi madre me compra otra   
y si no me estoy sin ella. 

- Por Dios te pido serrano,   
que no descubras mi cueva
 y si acaso la descubres   
maldición que te cayera:

tu padre será el caballo,   
tu madre será la yegua,
 y tú serás el potrillo   
que relinche por la sierra. 

A la mañana siguiente   
el serranillo dio cuenta,
 acudieron todo el pueblo   
para apresarla en la cueva.
- Yo no tengo miedo al pueblo,   
ni a otros miles que vinieran,
 sólo temo aquél viejecito   
que sé que mi padre era,
 y para que me matéis vosotros,   
me mato yo con las tijeras.

miércoles, 11 de marzo de 2015

casa azul


 


Uno de los edificios más singulares de Garganta la Olla es la conocida como la Casa de Muñecas. Albergó un prostibulo, en la época en que el emperador Carlos V se instaló en Yuste en 1557 para procurar desahogo a su séquito. Ante el desembarco de la tropa en el valle de la Vera se creyó conveniente autorizar la creación de varios búrdeles en la villa.

Esta casa de muñecas se diferenciaba de otras casas mas decentes y mas aburridas por el color azul de su fachada, pero además una muñeca vestida con un traje típico se encuentra esculpida en el arco de granito sobre la puerta de entrada, también la cerradura posee unos labrados similares. Sobre el portalón un mirador (hoy desaparecido) donde las chicas desfilaban para los posibles clientes.

A pocos metros de la casa azul, se situaba la sede de la Inquisición, en una convivencia bastante pacifica. Los dueños de la casa te muestran sin rubor, unos instrumentos de tortura que siempre estuvieron ahí, en el sotano de la caso, como si fueran aperos de labranza.

Resulta aleccionador que la casa parroquial del pueblo situada cerca de este edificio se construyera, allá por 1760 con los ingresos obtenidos tras la venta de la Casa de las Muñecas.

 

lunes, 23 de febrero de 2015

mañegu



 
En la Sierra de Gata, al oeste de la provincia de Cáceres, hay una zona en la que se conserva un antiguo dialecto conocido como fala, mezcla de portugués, gallego y asturleonés. Esta lengua se mantiene en tres pueblos: San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno, y cada uno de ellos tiene sus propias variantes dialectales. Respectivamente mañegu, lagarteiru y valverdeiru.

Se nos hace extraña la influencia de idiomas geográficamente  tan lejanos como el bable o el gallego. Al parecer hay que remontarse a los remotos tiempos de la reconquista, cuando estas tierras fueron repobladas mayormente por asturianos. El secular aislamiento del Valle de Jálama ha conseguido el milagro de que estos peculiares dialectos se mantenga intactos hasta nuestros días.

Una paisana que se asoma tras un visillo, nos da profusas explicaciones sobre la riqueza lingüística del mañegu y su expansión. Asegura que su uso está muy extendido y que se habla incluso en Bilbao. Esta afirmación nos deja perplejos. La señora nos aclara que en realidad  no es que se hable mucho en Bilbao, pero que si dos nativos de Trebejo se encuentran  en el botxo, bien pudieran charlar un rato en su lengua local :“si se ayuntan, falan mañegu”
 
 
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martes, 10 de febrero de 2015

brasas




En el bar Picaporte de Hervás, se concentran los musicos mas hardcores de la comarca. Alli descontrolan, montan bulla y dan rienda suelta al rock que galopa por sus venas. Entre tema y tema, eso si, saborean una infusion sentaditos en las mesas camillas, al calor de los braseros de picón que caldean la pantorrillas bajo del faldon de encaje.



jueves, 5 de febrero de 2015

Hoyos


 

 El pueblo de Hoyos fue residencia veraniega del obispo de Coria, de ahí la pomposidad de su iglesia y de algunas casas solariegas.

Y eso que era la diócesis mas más pobre de la Península Ibérica. Esa fue la razón de que los Reyes católicos nombraran obispo de Coria a Francisco de Busleyden, hombre de confianza de Felipe, el Hermoso. Fue un caramelo envenenado, para quitárse al flamenco de en medio.
Y es que parece que en España nadie tenia en mucho aprecio a este eclesiastico de la corte,  porque miraba mas por los intereses de Flandes. Ni siquiera en esta villa de Hoyos debían apreciarle mucho “anda, tira para Coria, Busleyden,  que menudo veranito me estas dando” le diría algún burgomaestre local .

Murió Busleyden a la edad de 47 años, posiblemente envenenado, según mis recientes investigaciones.

domingo, 1 de febrero de 2015

LOSAR DE LA VERA




El viajero que llega a Losar de la Vera se sorprenderá al descubrir unos setos esculpidos con caprichosas formas,  flanqueando la entrada del pueblo.  A ambos lados de la carretera, estas esculturas florales engalanan los jardines: animales,  formas geométricas, figuras humanas… Al parecer, el jardinero del pueblo se quedó viudo, y empezó a tallar  formas en los setos, como homenaje a su mujer y  para mitigar el dolor de la perdida.

Y aun el pueblo depara otra inolvidable sorpresa: el bar Pelicano, regentado por un provecto motero, mas calvo que canoso, y que ofrece como tapa unas migas extremeñas que rozan lo sublime.

 


domingo, 18 de enero de 2015

Jarandilla


 

En la arquitectura civil de Jarandilla de la Vera destaca el parador de turismo, ubicado en el Castillo de los Condes de Oropesa, del siglo XV, que fue residencia durante unos meses del Emperador Carlos V, antes de retirase al cercano Monasterio de Yuste. Seguro que a los condes de Oropesa les temblaron un poco las canillas, cuando el emperador les soltó que iba quedarse una temporada en su casa , mientras le acondicionaban las estancias monacales.

Por otra parte, merece  una mención la fiesta de los escobazos, declarada de interés turístico regional, que se celebra en Jarandilla, la noche del 7 de Diciembre por la noche , en la festividad de la Inmaculada.

Su origen no ha podido aclararse, aunque se sabe que  la fiesta se celebra desde el siglo VII cuando los cabreros que bajaban desde la sierra a sus casas para celebrar con sus familiares la Inmaculada, tras largos periodos de ausencia, utilizaban antorchas para iluminar su camino, que en muchos casos se iniciaba de madrugada. Estas antorchas se conseguían de un arbusto que abunda en la zona, la escobera, que arde con facilidad.

El momento cumbre es la salida del estandarte de la Virgen, portado por un jinete al que acompaña  el pueblo entero con escobas encendidas, a lomos de burros, caballos o mulos. En el deambular por las calles, los vecinos intercambian escobonazos alegremente. Se dan golpes entre ellos con las antorchas ardientes,  entre risas, canciones populares e himnos a la Virgen. Y muchos de ellos acaban tontamente calcinados. Como diría Gila, si no saben aguantar una broma que se vayan del pueblo.  
 

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

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