martes, 17 de septiembre de 2013

un par de apuntes sobre Cizur



¿Que mas debemos saber de Cizur antes de reiniciar la ruta? 

Que tiene un par de iglesias. La que aparece en el dibujo es la de San Miguel arcángel, que procedía de una encomienda de la Orden Militar y Hospitalaria de los caballeros de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. En 1135 Lope Enecones y su esposa Sancha Aznárez hicieron donación a la Orden de "...una eclesia qui vocitant Santi Michaelis in villa qui vocitant Sciçur Minor...", que dicho asi, en esa especie de latin, queda muy solemne. 

Hacia el año 1200 contaba con un Monasterio y Hospital de Peregrinos. Hoy solo queda en pie la iglesia, de nave unica, bóveda de cañón y portada románica. Y adosada, una torre militar con arcos apuntados en la base, fortificada con almenas y aspilleras para saetear al enemigo y a la visita inoportuna.

 Tambien podemos ver al fondo la parroquia de Cizur Menor, dedicada a la advocación de los santos Emeterio y Celedonio, hermanos posiblemente y posiblemente calagurritanos, que, según nos cuenta el martirologio, fueron decapitados en el siglo III en el rio riojano de Cidancos, y cuyas cabezas llegaron a bordo de una barca de piedra a la ciudad de Santander. Estas cabezas reposan actualmente en sendas urnas encefalomorficas en la catedral santanderina. 

 Y aunque no aparece en el dibujo, lo realmente imprescindible es la visita al asador El tremendo, que hace honor a su prometedor nombre con buenos platos a la brasa, y precios al alcance del pauperrimo bolsillo del peregrino.

viernes, 13 de septiembre de 2013

mayor o menor, Cizur



Podriamos seguir hablando de los sanfermines. Hablar por ejemplo de "Antioquío", un astado de la ganadería de Guardiola Fantoni, que la mañana del 13 de julio de 1980, corneó de muerte a dos corredores. Esa dudosa hazaña ya la había conseguido mucho antes un toro de Antonio Urquijo, de nombre "Semillero” que se llevó la vida de dos corredores en su carrera letal el 10 de julio de 1947. 

 Pero basta de juerga. No vamos a hablar mas de Pamplona ni de sus encierros. Porque todo lo que ocurre y va a ocurrir en la ciudad a nosotros, contritos pergrinos, nos es ajeno. Desde que entramos en el entramado urbano sentimos que nuestro reino no es de este mundo. Hemos venido a andar y todas estas distracciones cortesanas nos resultan mundanas. O estamos a setas o estamos a rolex. Tiempo habra de volver otro año a los sanfermines. 

 En realidad, nuestro paso por Iruña fue fugaz como un suspiro: Entramos por la parte vieja, rodeamos el parque de la Ciudadela, llegamos a la parte moderna por la Vuelta del Castillo y, antes de que pudieramos darnos cuenta, ya estabamos saliendo de la ciudad por la zona universitaria. En apenas unos minutos Pamplona sería ya solo un recuerdo en el polvo del camino. 

Y es que huyendo del ajetreo, ni siquiera cerramos la etapa en la capital Navarra. Seguimos la ruta hasta Cizur Menor, donde haremos noche en el albergue de Maribel Roncal, una institución en el Camino, que lo mismo cura las ampollas de los pies que te enseña la manera mas adecuada de anudarte las botas. El albergue esta situado en su imponente casona familiar y sus jardines con arboles centenarios son frescos y tranquilos como un oasis en el desierto.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Sanfermin



Pamplona es una ciudad tranquila y provinciana, excepto una semana al año en la que todo se vuelve loco. A partir del 7 de julio el desmadre y el cachondeo se adueñan de las calles y la población de 200.000 habitantes se multiplica hasta llegar al millon y medio. Guiris de todo el mundo acuden extasiados a sumarse a la gran catarsis colectiva de una fiesta conocida a nivel mundial. 

Gran parte de la culpa de este reconocimiento le corresponde a Ernest Hemingway, que vino por primera vez en 1923 y encontraria en los sanfermines material para su novela "Fiesta". El premio Nobel fue testigo de la muerte del primer fallecido en un encierro desde que se inauguró la plaza Monumental, el sangüesino Esteban Domeño.”Mortalmente cogido, todo por deporte, todo por placer” recoge en sus paginas. Fiesta teñida de tragedia. Eros y Thanatos. 

Ocho veces mas volvería a los sanfermines, antes del fatídico dos de julio de 1961, en que se pegaría un tiro en la cabeza, en Ketchum, Idaho, con las entradas para la Feria de Toro de Sanfermin en su mesilla. 

Contagiados por la pasión de Hemingway, muchos otros famosos juerguistas del Hollywood dorado acudirían al llamado de la fiesta: Orson Welles, Ava Gardner, Arthur Miller, Tyrone Power, Errol Flynn... Incluso el acartonado Charlton Heston se paseó por la Navarreria. 

Y es que los sanfermines y sus encierros resultan altamente adictivos. Esos 875 metros que separan los corrales de Santo Domingo y el callejón de la Monumental, a través de de Estafeta, Mercaderes, y Telefónica (que no movistar) son barridos cada dia a las 8 en punto por seis toros bravos, que serán lidiados a la tarde en la Plaza. Delante de sus afilados cuernos, jugandose el pellejo, cientos de hombres y mujeres corren tratando de esquivar la fatalidad, e inundan el encierro de un poderoso torrente de adrenalina.


martes, 10 de septiembre de 2013

Plaza consitorial y txupinazo


El itinerario pamplonica nos lleva a serpentear por las calles de los tres antiguos Burgos: Navarrería, San Nicolás y San Saturnino. Descendemos hasta la calle Mercaderes, punto clave en los encierros sanfermineros, llegamos hasta la plaza Consistorial con su Ayuntamiento de fachada entre barroca y neoclásica.

Llegamos a Iruña el 4 de julio, asi que el ambiente prefestivo y la ganas de jolgorio ya se respiran en el ambiente. Desde este balcón municipal, dentro de un par de dias, la víspera de san Fermín, a las 12 en punto se lanzará el txupinazo, mientras miles de paisanos de riguroso rojiblanco, festejarán el comienzo de las fiestas en multitudinaria algaravía.

 Bueno, este año no será a las 12, porque unos individuos barbudos postizos desplegarán una enorme ikurriña de lado a lado de la plaza, tapando la fachada consistorial. Total, entre que los municipales la retiren y que los concejales de variado signo se enzarzen en acaloradas discusiones, por primera vez en la Historia, el lanzamiento del cohete se restrasará 20 minutos.


jueves, 5 de septiembre de 2013

Puerta de Zumalacarregui


Pamplona es la primera de las cinco ciudades que atraviesa Camino de Santiago Francés. 

Tras cruzar el Arga por el Puente de la Magdalena, la ruta jacobea recorre las antiguas murallas hasta adentrarse en la ciudad a través de la Puerta de Francia o de Zumalacárregui, asi llamada por que fue por alli por donde el general Zumalacárregui abandonó la ciudad, clandestinamente, una mañana triste y algo lluviosa de octubre de 1833, para ponerse la frente de las tropas carlistas. 

No consiguió sentar en el trono al infante Carlos Maria Isidro, pero aportó a la Historia de la Humanidad algo de muy superior importancia: Para alimentar a la tropa, en sus escaramuzas por los caserios navarros incautaba todo lo que podia, a ser posible alimentos con alto valor nutritivo. Agudizado el ingenio por la necesidad, mezcló elementos tan honestos y sencillos como huevo, patata y cebolla y consiguió un resultado de una exquisita delicadeza: la tortilla de patata.

viernes, 30 de agosto de 2013

Burlada




Una vez que llega a Villava, el peregrino camina ya por el extrarradio de Iruña. En ese transito asfaltado, tan poco grato a sus sandalias, atraviesa Burlada, que si bien es un municipio independiente, ha sido trasformado en un barrio de Pamplona por efecto de la expansión urbana.

 El peregrino no se encuentra a gusto en estos pagos tan edificados. Su aspecto desaliñado, casi harapiento, como de trampero que baja a la ciudad a vender la piel de los castores que ha cazado durante el invierno, no casa con la pulcra indumentaria de los viandantes.

 Piensa “ayer fui como vosotros y mañana seré igual, pero hoy somos esencialente distintos: vosotros estais quietos y yo estoy en movimiento. Ahí os quedais”, y acelera el paso huyendo de las miradas recelosas de los vecinos que se le clavan como molestos dardos.

lunes, 26 de agosto de 2013

Villava



Siguiendo el curso del rio Ultzama el pueblo de Villava nos depara una llegada espectacular, con la iglesia Trinidad de Arre,y el salto de agua, formando un conjunto monumental que fue primero un molino harinero, batán después, y hoy museo y centro de sensibilización del Parque Fluvial del Arga. 

 Tras una cuidada reconstrucción, los mazos del antiguo batán de Villava resuenan como antaño, recordando el antiguo oficio de los pelaires(tejedores)., que desde la edad media usaban este mecanismo para afinar los paños.

 El término "batán" proviene del árabe, y significa "golpear". Precisamente esa es la función de esta máquina destinada a transformar unos tejidos abiertos en otros más tupidos a base de continuos golpes de los mazos, accionados por una rueda de madera mediante la fuerza hidráulica del rio. El conjunto se completa con un telar del XVI y una máquina para fabricar papel vegetal. 

Pero mas que por este interesante vestigio de arqueología industrial, Villava es conocido por ser el pueblo natal de Miguel Indurain, ganador de muchos tours y muchas vueltas y giros.

Zabaldika

A la entrada de Zabaldika habia un palacete en ruinas. Mas adelante hay dos albergues. Uno justo enfrente del otro. O quizas solo sean bares. En cualquiuer caso, en uno de ellos tienen un gazpacho muy refrescante y nutritivo.

martes, 6 de agosto de 2013

Cementera

En Irotz paso junto a una cementera que se me antoja un castillo encaramado a un risco. Tantas horas de sol en el cogote y tantas novelas de caballería mal asimiladas me reblandecen el cerebro, y veo cosas que no son lo que parecen, ni parecen lo que son. En la parte mas alta de la fabrica, digamos las almenas, creo ver asomarse a una hermosa dama del toboso, retenida contra su voluntad por el malvado gigante Pandafilando, el de la fosca vista.

Zuriain

Reanudando la marcha hacia Iruña, el primer pueblo con el que me encuentro es Zuriain. Alli hago este dibujo, desde un puente que peina el rio Arga.

viernes, 2 de agosto de 2013

Larrasoaña


Acaso algunos de los multiples seguidores de esta pagina imaginen que, a estas alturas, ya llevaba semanas recorriendo el Camino de Santiago, y sin embargo aun estábamos en la primera jornada, aunque eso sí, ya tocando a su fin. 

 Muchos peregrinos acaban esta primera étapa en Zubiri, pero nosotros, ávidos de camino, aun seguimos unos kilómetros mas, siguiendo la rivera del rio Arga, hasta Larrasoaña, donde pernoctaremos en un garaje paupérrimamente acondicionado. 

 Larrasoaña ha estado ligado a la ruta jacobea desde antiguo, pues ya aparece citada en el Liber peregrinationis. Entre sus lugares de interés, aparte de nuestro garaje, merece citarse el puente medieval llamado “de los bandidos”, ya que era lugar preferido de una banda de ladrones que desvalijaban a los caminantes a su llegada al pueblo, disfrazados de peregrinos primero, y esgrimiendo fieros garrotes después. Por fortuna, esta bárbara práctica ha sido prácticamente erradicada y en la actualidad Larrasoaña es un pueblo cuidado y acogedor.

jueves, 1 de agosto de 2013

Zubiri



La toponimia de Zubiri (el pueblo del puente) nos indica que esta población creció alrededor del puente medieval, que da acceso al núcleo urbano. Conocido como el Puente de la rabia, su nombre deriva de la creencia de que los animales que daban una vuelta alrededor de los estribos del mismo sanaban de la rabia, y sustenta una tradición de llevar el ganado a rodear el pilar que todavía se conserva hoy en dia.

 Investigo el origen de esta tradición. nos cuenta la leyenda que, cuando se comenzó la construcción del puente, allá por el siglo XI y ante la dificultad de realizar su pilar central se decidió excavar la roca sobre la que tendría que apoyarse y, hete aquí, que fueron a hallar los restos de una joven perfumada que no dudaron en atribuir a Santa Quiteria.

 Poco se conoce de esta  vírgen y mártir que vivió en el siglo II, pero su nombre, que proviene de Kythere o Kuteria, y significa "la roja",  ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum . Tradicionalmente se le han atribuido milagros de sanación relacionados con el mal de la rabia, ya que al parecer incluso los mas fieros perros de presa solían calmarse en presencia de Quiteria, y se comprtaban como cachorros de sachnauzer.

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

Colaboradores