sábado, 13 de junio de 2015

cafe de l'industrie




Hoy os traigo una recomendación ludico gastronomica, que no todo ha de ser chapa historicista.

Mas bien son dos recomendaciones, porque hay dos cafes de l'indutrie, uno en frente del otro. muy cerquita de la Bastille, en el 11º arrondissement

La cocina es honesta, tradicionl con un toque innovador. Muy rico el pato con miel y especias y la tarte tatin. Las camareras simpaticas y relindas y la decoracion vintage con cachivaches coloniales  por las esquinas. Todo muy chic y muy parisienne.




miércoles, 10 de junio de 2015

hugonotes




Fue en aquel balcón del Louvre donde se asomó la reina de Francia, Catalina de Medicis, e hizo la señal. Su hija Margo de Valois, iba a casarse con Enrique, el rey de navarra. Todos los amigos del novio habían venido a París, invitados al banquete. Mas de mil nobles protestantes celebrando la boda en los salones de palacio.  Hasta que la reina se asomó a aquel balcón. Sus complices, que esperaban la señal en la iglesia de enfrente, pusieron a repicar las campanas de Saint- Germain

Un grupo de mercenarios suizos se encargó de matar a todos los invitados protestantes alojados en el Louvre, a muchos mientras dormían. El almirante Coligny fue sacado por la fuerza de su lecho y defenestrado por una ventana de palacio. Simultáneamente, se incitó a los parisinos a matar hugonotes a discreción. Era la noche del 24 de agosto de 1572, día de san Bartolomé.

Solo un protestante sobrevivió a aquella noche: el novio. Aunque no disfrutó demasiado de la ceremonia. Enrique IV, logró salvar la vida (porque estaba mal visto matar reyes), pero quedó prisionero en París y fue conminado a abjurar del protestantismo, al igual que lo hicieron otros muchos nobles.

A lo largo del mes de septiembre las matanzas se sucedieron en las principales ciudades de Francia. Se calcula que en París hubo unas tres mil víctimas, mientras que (según fuentes protestantes) el número total de asesinados en Francia llegó a los setenta mil, incluida Juana III, madre del rey de Navarra.

El Papa, al enterarse de la matanza de san Bartolomé, organizó unos festejos populares en Roma, y envió un legado para felicitar a Catalina de Médicis y a su hijo Carlos IX. Se acuñaron medallas conmemorativas, una en Roma y dos en Francia. También el rey Felipe II de España  felicitó por escrito a Catalina de Médicis por tener tan simpática iniciativa.

Poco podía imaginar Felipe II que aquel Enrique IV, cuya desgracia celebraba, acabaría siendo rey de Francia, inaugurando la dinastía de los Borbones, después de ver desparecer a todos aquellos carniceros de la estirpe de los Valois. Declaró la libertad religiosa, en cuanto subió al trono, y fue uno de los reyes mas queridos de Francia. Pero aun menos podía imaginar Felipe II que los  descendientes de Enrique IV sustituirían a los Austrias y reinarían en España hasta nuestros días, o hasta que Felipe Froilan proclame la Tercera República.

lunes, 8 de junio de 2015

El Louvre




Hay un Gran Eje Histórico en Paris que atraviesa la ciudad perpendicularmente. Una linea recta soñada por Napoleon, que nace en el Louvre, recorre la tulerias y el Arco del carrusell. pasa por el obelisco del Concordia y los Campos Eliseos ("la plus belle avenue du monde") hasta el Arco del triunfo y todavia se prolonga mucho mas alla, con la expansión de la ciudad, hasta el colosal Arco de la Defensa.

Asi quedan conectados el poderoso distrito financiero de La Defense con la sede histórica del poder político situado en el Louvre.
 
La actual pinacoteca  dejó de ser la residencia real  porque a Luis XIV le parecía una pocilga donde le faltaba aire para respirar. Para escapar de esta infravivienda se trasladó a Versalles coin toda su corte, donde se dedicaron a empolvarse la nariz y a cumplir rocambolescas normas de protocolo.
 
Cada mañana el primer valet de cámara se acercaba al Rey Sol y le colocaba la manga izquierda. A continuación, el corbatero le hacia el nudo de la corbata, pero era el maestro del guardarropa quien la colocaba. El “Grand Lever” terminaba cuando el rey tenía en la espalda el Cordon Bleu, se había puesto el saco y le habían traído el sombrero, los guantes, el pañuelo y el bastón de paseo.

Mientras tanto el pueblo languidecía de hambre y urdía su revolución.

viernes, 5 de junio de 2015

La île de la cité



"Y la catedral no era sólo su compañera, era el universo; mejor dicho, era la Naturaleza en sí misma. Él nunca soñó que había otros setos que las vidrieras en continua floración; otra sombra que la del follaje de piedra siempre en ciernes, lleno de pájaros en los matorrales de los capiteles sajones; otras montañas que las colosales torres de la iglesia; u otros océanos que París rugiendo bajo sus pies."
Víctor Hugo, Nuestra Señora de París, 1831.


Aqui empezó todo. Fue en esta pequeña isla en el Sena donde se estableció la tribu de los parisi. Aqui encontraron un entorno seguro, un clima benévolo y pesca abundante. Dijeron aqui nos quedamos y fundaron el primer asentamiento parisino. Pronto vendrian los romanos a instalar su luetecia en pleno centro de Paris. En el primer arrondissement, nada menos. Que listos que eran los romanos!

Aqui está situado el kilometro 0 de Francia, justo donde se levanta la catedral de Notre dame, el templo gótico donde Victor Hugo puso a su entrañable jorobado a repicar las campanas y a hacer cabriolas entre las gárgolas y los arbotantes, desorbitado por una sonrisa de la gitana Esmeralda.

lunes, 1 de junio de 2015

Paris oh la-la!



Unos dias en Paris en primavera es cosa muy recomendable, la brisa es embriagadera y la luz esplendorífica
 
 
 
 
"En alguna parte, durante esos diez dias en Paris, tuve una especie de iluminación que, al parecer, otra vez me trasformó, me orientó en una dirección que sin duad iba a seguir durante siete años o mas: en resumen aquello fue una sotori, palabra japonesa que que desigan una "iluminación repentina", un "despertar brusco" o sencillamente un "deslumbramiento"
 
Jack Kerouak, Sotori en Paris

viernes, 15 de mayo de 2015

sorgiñak




En estas tierras del norte de navarra siempre han tenido cierta propension a considerar brujas a las mujeres que se salían de la norma y cierta tendencia a pegarles fuego.

 
En el siglo XIV  tuvieron lugar en  Donibane Garazi varios procesos de brujería. Jurdana de Irissarry, de profesión "herbolera", perece en la hoguera en 1330. Alamana de Méharin es acusada de cometer sortilegios y enviada a Pamplona para que la juzgue el Consejo Real. En 1338 una vecina de Lasse, acusada de bruja, fue recluida durante  35 días en una celda del castillo hasta que se logró arrancarle confesión. El titulo nobiliario de Condesa de Urritzaga no le libró de la hoguera.

 


martes, 12 de mayo de 2015

Prisión de los Obispos


Llama la atención el edificio denominado la Prisión de los Obispos (en el n.º 41 de la rue de  la Citadelle) Se trata, en sus orígenes, de una construcción gótica bajomedieval (siglo XIII) cuya datación es atestiguada por curiosas marcas de canteros (estrellas, triángulos, puntas de flecha, flores de lys, letras). El interior es el propio de un vetusto lugar de reclusión. Al lado de la escalera se halla el sombrío calabozo cúbico, dotado de grilletes y collar, al que se accede por una puertecilla baja.
Uno se pregunta si eran tantos los obispos reclusos, como para dedicarles una cárcel para ellos solos. Y ya puestos no cuesta imaginarse, quizas en los tiempos del terror  jacobino, unos calabozos atestados de prelados, con algun arcipreste henchido por las ínfulas. Cadenas y mitras. Báculos y grilletes. Y sus diocesis tan descabezadas, como los cuellos de sus ilustrísimas, cuando el ocasional acolito de Robespierre accionaba la afilada cuchilla de la guillotina.

Pero no. No debió de ser propiamente tal cárcel de obispos. Fue residencia obispal en el siglo XVI, y mucho mas tarde, entre los siglos XVIII-XIX, la Maison d'Arret, o cárcel municipal, sin rango eclesiatico de ningún tipo, y con una población reclusa tan seglar como la de Carabanchel .

domingo, 10 de mayo de 2015

1510


 

En la rue de la Citadelle, antes de San Pedro, existe un grupo de casas de los siglos XVI al XVIII, entre las que sobresalen la de Arkanzola, en el n.º 32 de la rue de la Citadelle, edificio fechado en 1510; presenta la planta baja en piedra de sillería y la superior de entramados de madera, con ladrillos dispuestos a espina de pez; bajo el alero, a izquierda, una pequeña cruz blanca recuerda al misionero jesuita Jean de Majorga, muerto el 15 de Junio de 1570 , cuando el barco en el que viajaba hacia Brasil fue asaltado por corsarios calvinistas a la altura de las Canarias.
 
Jacques de Sorés, que había partido  con sus navíos de la Rochelle, capitaneaba aquella infausta flota de filibusteros  hugonotes, enemigos jurados de los jesuitas.  "Perros sarnosos, que abrís por el Brasil juicios de inquisición y de tortura para mis amigos luteranos, ¡A morir sin piedad, sin óleos, como los perros!”  bramaba Sorés, mientras arrojaba al mar enbravecido a Ayorga y su feligresía, entre el batirse de picas y de espadas, jadeos de sudor, oraciones, crujidos de huesos rotos y tufo de sangre caliente.
 


viernes, 8 de mayo de 2015

Jean Pétré


 

El Coronel Jean Pétré nació en esta casa de Sant Jean Pied de Port en  1896. Gran oficial de la Legión de Honor, Medalla de la Resistencia y Cruz de Guerra.  
Tomó parte en la primera guerra mundial (141 RIA). Desde 1941 hasta 1943 ocupó el cargo de jefe regional de la AS de Marsella. Desempeñó un importante papel en la resistencia contra la ocupación alemana. Descubierto por la Gestapo, fue arrestado y deportado al campo de concentración de Buchenwald donde permaneció desde 1943 hasta 1945. Condenado a muerte, consiguió evitar el peloton de fusilamiento, aunque  sufrió innumerables torturas y vejaciones. Cuando las tropas aliadas se aproximaban al campo de concentracion , el coronel y sus hombres se avalanzaron inespèradamente sobre los centinelas y los redujeron, abriendo un paso al ejercito libertador.
 
Murió en su Donibane natal el 7 de abril de 1959.1959, a los 63 años de edad. Hoy en dia sus gestas  han caido en el olvido, solo le recuerdan una calle con su nombre en la ciudad de Marsella, y una placa conmemorativa en la casa donde nacio,  aunque la llama de su memoria siempre permanecerá viva en nuestros corazones. Liberté, egalité, fraternité!



jueves, 7 de mayo de 2015

citadelle





La Citadelle corona la ladera en la que se asienta Saint Jean, un recinto amurallado que poco tiene que ver con el original, ya que han hecho que haya sido destruido y reconstruido varias veces durante las sucesivas guerras. La última reconstrucción fue supervisada por Vauban, el creador de fortalezas. Comisario General y Mariscal de Francia, brillante estrtatega:  Sébastien Le Prestre marqués De Vauban.Un fenómeno el tio.



martes, 5 de mayo de 2015

Pont de Saint Joan


 

Los peregrinos atravesaban el Puente de San Juan para acceder a la ciudad antigua desde el barrio de España, arrabal poblado por comerciantes y artesanos.
Hasta la construcción de este puente, los romeros debian atravesar el rio Errobia, por un vado, donde a menudo eran estafados por algún espabilado pasiano, que se guiaba por la máxima aristotélica de “al ave de paso, perdigonaso”

 

lunes, 4 de mayo de 2015

Porte d'Espagne


Lo mismo que Porte de France debe su nombre a la orientación hacia Francia, la Porte d'Espagne marca su orientación al sur, hacia la frontera española. Los peregrinos que se dirigían a Santiago accedian por aqui a Donibane Garazi, la ultima etapa en territorio frances.

Antes de crearse el Camino de Santiago por aquí pasaba la vía romana que iba desde Burdeos hasta Astorga.

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

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