jueves, 10 de mayo de 2007

El festival de la casqueria


Un escuadrón de moscas filibusteras se lanzan a saquear las vísceras , mientras varios gatos sibaritas, aguardan protocolariamente a ser invitados al banquete.
El carnicero me ofrece un ramillete de pezuñas de vaca, pero mi inoportuna hernia de hiato me impide aceptar el convite.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Unos minutos de publicidad


El amigo Joseba alquila unos apartamentos en un caserio (en dos caserios en realidad) en una bonita zona, en el Urdaibai, con terreno y terraza. Ideal para amigos de la tranquilidad y el sosiego.
Si os interesa, podeis mandarme un mensaje y yo le paso el recado o mejor aun llamarle a él directamente al 689560141

La famiglia


En una sociedad como la siciliana los lazos familiares son de una relevancia trascendental. Por ello, a nadie extraña que en el acceso a la condición de funcionario publico se valoren sobre todo las relaciones de fraternidad y consanguinidad, en detrimento de otros criterios de selección, como la igualdad, mérito y capacidad.
Viene esto a santo de una curiosa contratación que ha salido recientemente a la luz: el ayuntamiento de Palermo ha contratado a 110 nuevos chóferes para los autobuses municipales. Ninguno de ellos tiene carné de conducir. Ni uno.
Parecía que el nepotismo humorístico había llegado a su punto álgido cuando el Gobierno regional de Sicilia contrató a 70 personas sólo para contar alcantarillas y casualmente todos eran parientes del alto cargo responsable del área, pero esto de los conductores ha conseguido superar el absurdo.

Così è Sicilia!

martes, 8 de mayo de 2007

Los amantes no están sometidos a la ley de la gravedad

El Museo Rodin, ubicado en el hotel Biron, es uno de los rincones de Paris que mas placen al aventurero.
Alli residió Auguste Rodin durante bastantes años, alli vivió su tormentoso romance con la tambien escultora Camille Claudel y alli recibió a grandes artistas de la época, como Degas, Renoir y Balzac.

Por doquier se encuentra uno réplicas del Pensador, en los jardines, en el interior, en la toilette, y todas son originales. ¿Qué pensará esta gente? ¿Estarán todos pensando lo mismo o cada uno tendrá asignado un ambito de reflexión? Creo que originalmente respresenta a Dante ante las Puertas del Infierno

lunes, 7 de mayo de 2007

Dieta


Ayer cumplió años el mismisimo licenciado Valdés, el hombre que, hace ya muchos años, al otro lado del charco, me enseñó que el aventurero debe desayunar fuerte porque nunca sabe cual será la siguiente comida que haga.
Lo chocante era cuando, un par de horas despues de desayunar, se metia en el primer restaurante que veia y se comia un menu de tres platos y postre: "el almuerzo del aventurero debe ser abundante porque nunca sabe cuando volverá a probar bocado", me explicó.
Y así sucesivamente.
Desde aqui, mi mas cálida felicitación

El Palacio de El Badia


A finales del siglo XVI, Ahmad, el Dorado, mandó edificar en Marrakesh un palacio que fuera la maravilla del mundo musulman. Trajo a los mejores artesanos y constructores del mundo conocido. Las suntuosas estancias y los delicados jardines fueron decoradas con mármoles italianos, ónices de Madagascar, tallas de marfil, mosaicos cordobeses, estucos persas revestidos con el oro de Tombuctú... a todo trapo, vamos.
Tras concluir la construcción, el Dorado llamó a su bufón y le pidió su opinión. El bufón le respondió con p
roféticas palabras, ya que los tesoros del palacio no tardarían mucho en ser arrasados, “Cuando sea demolido formará un buen montón de tierra”

domingo, 6 de mayo de 2007

Educación ante todo


El aventurero siempre trata de amoldarse a las costumbres locales. A tal efecto, averigua que eructar tras las comidas se valora en Marruecos como un signo de gratitud y buenos modales.
Enseguida empieza a dar muestras de su exquisita educación, ganándose la admiración y el respeto de los lugareños, que llegan incluso a compararle con el legendario Pepepótamo y su hipohuracanado grito.

sábado, 5 de mayo de 2007

Torre Iznaga


VALLE DE LOS INGENIOS

Indalecio Iznaga era el amo de una finca de mas de cuatrocientas caballerías y propietario de las plantaciones azucareras del Valle de los Ingenios.
Queriendo superar a su hermano, que había construido un pozo de 44 metros de profundidad, mandó levantar una torre de 45 metros. Una torre extraña, en mitad de la nada, sin una finalidad religiosa ni defensiva, pero llamada a convertirse en símbolo monumental del poder inquebrantable de los terratenientes cubanos.

En la torre se colocaron tres campanas: una repicaba cuando había fiesta, otra cuando se declaraba un incendio en el Valle y la tercera cuando huía un esclavo.

Cuando el calor tropical encendía las pasiones del amo, don Indalecio mandaba a su señora a otra alcoba, se subía a la torre y desde allí elegía a la esclava más hermosa, la que aplacaría sus deseos esa noche.

viernes, 4 de mayo de 2007

Audiencia real en el castillo de Windsor



Nada mas llegar al castillo de Windsor comprobamos que la bandera está izada.
La "Royal Standard" indica que la reina está en palacio. Perfecto, ya que nos hemos desplazado hasta allí con la ilusión de presentar nuestros respetos a su graciosa majestad, así que nos dirigimos a los aposentos reales, en la torre circular. La torre está vigilada por la Guardia real, pero estos soldaditos de plomo tienen la cualidad de permanecer impasibles por extraño que sea lo que sucede alrededor. La verdad, no sé para qué le vale a su alteza tanta guardia si lo único que hacen es esos cambios coreográficos. Como nadie nos dice nada, tranquilamente pasamos a saludar a la reina. Y la verdad es que es una persona encantadora. Nos quedamos cortos cuando la denominamos Su Graciosa Majestad: esta mujer es un autentico descojono. Nos estuvo contando anécdotas divertidísimas sobre su familia, que si la guerra del opio, que si la ejecución de Ana Bolena (haciendo algún malévolo paralelismo con lady Di) y, bueno, así todo el rato.
Nos invitó al té de las cinco y se nos pasó la tarde volando. Le comentamos que no debería tomar tanta mermelada de cáscara de naranja de la Cartuja, porque el tráfico las contamina y además los yonkis de Sevilla acostumbran a limpiar en ellas las jeringuillas. Nos agradece la información y asegura, con ese típico humor inglés, que hará decapitar por ello al Lord Chamberlain.
Total que, tras una agradable velada, nos despedimos de su alteza y volvemos a Londres a seguir viendo cosas.

pensao alegria


el-jadida


Lo que mas sorprende al viajero que llega a el-jadida es que, al revés que en el resto del mundo, el sol sale por el oeste y se pone en levante.
Si, si, como lo oyen. Puede que la tierra hubiera cambiado el sentido de su rotación durante aquellos días, pero lo cierto es que alli, el sol nace en el océano Atlántico y va a morir hacia oriente, mas alla de las dunas del desierto.
Las gentes del lugar parecen haberse acostumbrado a este curioso fenómeno astronómico, que, por lo demás, no altera en absoluto su modo de vida.

jueves, 3 de mayo de 2007

PRAIA DO FORTE


Mientras espero a que me sirvan un peixe recién peixado, desde la mesa de al lado un individuo llamado clementinho me cuenta chistes. Cada vez que acaba uno suelto una carcajada, pero lo cierto es que no los entiendo porque me los cuenta un portugués

Transcribo el único que entendí


CLEMENTINHO: Voçe sabe cual es o mes que menos falan as mulheres?
O AVENTUREIRO: Ni idea
CLEMENTINHO: Fevereiro
O AVENTUREIRO: Pues?
CLEMENTINHO: Porque es mais corto

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

Colaboradores