domingo, 26 de julio de 2015

Si, mancas




No llegamos a saber que es lo que nos iba a contar Delso sobre Simancas (ver entrada anterior), pero acaso fuera la terrible historia de su origen etimológico.

En el año 783 Abderraman II había impuesto al rey  astur Mauregato el infame Tributo de las Cien Doncella, merced al cual Simancas (o como se llamase por aquel entonces esta pujante villa al borde del Pisuerga) se veía obligada a contribuir con siete de sus hijas, que debían ser entregadas al salaz emir de Al Andalus.
En su forzada reclusión en una torre del castillo, las jóvenes elegidas aquel año se desesperaban por encontrar una solución que les permitiese escapar de su infausto destino,  y no se les ocurrió otra cosa que cercenar su mano izquierda.

Visto el estado de las desventuradas doncellas y sus muñones sangrantes, cuenta la leyenda que el emir Abderramán II dijo: «Si mancas me las dais, mancas no las quiero», y de ahí que el pueblo se quedase con tal nombre. La sorprendente acción de las mozas no cayó en saco roto, y pasó a levantar en armas a la población contra esa injustificable cuota tributaria : «Por librarse de paganos, las siete doncellas mancas se cortaron sendas manos, y las tienen los cristianos por sus armas en Simancas».
 

viernes, 24 de julio de 2015

Simancas: toda la verdad



En  los albores de siglo XXI viviamos a lo loco, como si no hubiera un mañana. Eran tiempos de bonanza y despilfarro. Corria el champán y las mujeres, aunque las mujeres corrian mas que el champán.

Como muchos de nosotros, nadaba en la abundancia un amigo de Donosti cuyo nombre no puedo revelar. Llamémosle M, como el vampiro de Dusseldorf. 

Nadie sabe con qué argumento, M había conseguido convencer a una importante cadena hostelera para que sufragara unos peculiares encuentros gatronomico-culturales. La idea era juntar a personalidades relevantes del mundo del arte y la cultura para propiciar un espacio de debate e intercambio de ideas. La realidad era que nos juntábamos los amigotes de M,  a comer como bestias peludas.
En una de aquellos ágapes un tal Patxi acaparaba la conversación, al punto que era mas monólogo que dialogo. Nos contaba anécdotas de su juventud, narraba historias de su familia,  comentaba la noticia de la contraportada del periódico o comentaba el chiste de Don Celes. El caso era no callar.
M intentaba ejercer de moderador  pero veía que aquello se le iba de las manos. Azorado pòr la situación, dio la la palabra a Delso, un contertulio ponderado, residente en algún pueblo de Castilla.

Al hilo de alguna loa que Patxi acababa de hacer sobre lo bonito que es su pueblo, Delso intentó introducir una nueva perspectiva:
-“Tambien en nuestra zona tenemos un interesante patrimonio. Sin ir mas lejos en el Archivo General de Simancas se conserva…”

-“¿Simancas?” interrumpió Patxi “lo que he follado yo en Simancas!”

El muy jodido sabia que tipo de historias interesa a las personalidades del mundo del arte y la cultura.
Una vez recuperada la atención, Patxi siguió abordando toda suerte de asuntos divinos y mundanos. Delso no volvió a hablar durante el resto de la noche. Y del archivo de Simancas no se volvió a saber nada, hasta el otro dia que casualmente pasé por allí.


lunes, 13 de julio de 2015

cést un problem



un dato escalofriante y un problema candente: cada año mas de 600 en personas reciben asistencia hospitalaria en Paris por haber resbalado al pisar una caca de perro.


conciergerie



Construido como residencia real y sede del poder de la monarquía francesa entre los siglos X y XIV, en 1392 el edificio de la Conciergerie fue convertido en prisión. Durante la Revolucion Francesa fue un temido presidio donde se hospedaron ilustres reos como la reina destronada, Maria antonieta.  Acusada de los crímenes más degradantes, la archiduquesa de Austria, calificada de azote y sanguijuela de los franceses, abandonó su celda el 14 de octubre de 1793 y compareció, pálida y fatigada, ante el Tribunal Revolucionario, en La Conciergerie, considerada la antesala de la muerte.  fue acusada de conspirar contra Francia y de promover intrigas de toda especie, de satisfacer sus caprichos desmesurados arruinando las finanzas del país e incluso de haber mantenido una relación incestuosa con su hijo Luis Carlos, delfín de Francia. 

La mañana del 16 de octubre de 1793, hace 222 años, todo París se halla en las calles, en los balcones y en los tejados. María Antonieta, abucheada e insultada,  odiada por un pueblo acosado por el hambre. se dirige al cadalso con las manos atadas a la espalda, condenada a morir en la guillotina, a los 37 años de edad, y casi nueve meses después de la ejecución de su marido, el rey Luis XVI. Cae la cabeza de la reina y el verdugo la muestra a la muchedumbre que abarrota la plaza de la Revolución -la actual plaza de la Concordia, donde nace la avenida de los Campos Elíseos- y que grita con furia: ¡Viva la República!

miércoles, 1 de julio de 2015

Folies Bergère



Otro cabaret imprescindible es el Folies Bergère. En 1925 la bailarina y cantante afroamericana Josephine Baker hizo vibrar al Auditorio bailando con una diminuta  falda hecha de plátanos.

También han engalanado su escenario Maurice Chevalier, Colette, Charles Chaplin, la Bella Otero, Fernandel, Stan Laurel, Edith Piaf, Jean Gabin, Frank Sinatra y, sobre todo, Norma Duval.

Estabamos nosotros tomando un pastis enfrente del Folies Bergere (no podíamos permitirnos tomarlo dentro del Folies Bergere), cuando vinieron unas bailarinas y nos danzaron un poema de Paul Eluard, en silencio y reivindicando el silencio. Las palabras del poeta se iban iluminando en distintas partes del cuerpo de la bailarina, como una magica y silente declamación.


lunes, 29 de junio de 2015

Moulin Rouge

 

El mas celebre de los cabarets parisinos es el Moulin Rouge, cuyos espectáculos atraen a cientos de turistas cada noche. Fue fundado en 1889 por el empresario catalan Josep Oller y pronto se convirtió en una referencia del Paris mas golfo.

El Moulin Rouge inspiró muchas pinturas post impresionistas, como los conocidos carteles de Toulusse- Lautrec. También era el título de un libro de Pierre La Mure , adaptado por Jonh Huston en 1952 para la película Moulin Rouge, protagonizada por Jose Ferre y Zsa Zsa Gabor. En el 2001 se hizo otra película con el mismo título y menos calidad en la que actúan Nicol Kidman, Ewan McGrgor, Jonh Legizamo y Kylie Minogue.

Parece ser que, durante la Belle Epoque, las artistas del Moulin Rouge iban a bailar el can can sin ropa interior, un reclamo indiscutible que hacía enloquecer al público y saltar los corchos de las botellas de Moet Chandon. Enteradas las autoridades de tamaña desvergüenza, decidieron que había que atajar de raíz esa salaz costumbre y crearon un  cuerpo de inspectores encargados de comprobar que las chicas llevaran bragas al salir al escenario. Que dura es la vida del funcionario!



viernes, 26 de junio de 2015

grands boulevards


París nunca volvería a ser igual, aunque seguía siendo París.
Ernest Hemingway

sacre coeur



Mucho antes de la eclosion artistica en Momtamarte, en la epoca del Imperio romano, donde ahora se levanta el sacre Coeur, habia un templo dedicado al dios Marte y a Mercurio del que aun quedan algunos vestigios. De ahi la etimolologia de Montmartre, monte de Marte. 

Tambien aqui parece que fueron martirizados alguos de los primeros cristiano, como Saint. Denis, primer apóstol cristiano de la futura capital y patron de Francia. parece que fu decapitado en la olina de Montmarte, pero como pensaba que su verdugo era en el fondo una buena persona, le siguio hasta su pueblo, situado a unos cuantos kilometros de alli, con la cabeza en la mano, intentando convencerle de que abrazara el cristianismo. Supongo que al final el verdugo acabaria convirtiendose ante la insistencia del descabezado Denis.


jueves, 25 de junio de 2015

Montmartre



La colina de Montmartre fue una población independiente hasta 1860, cuando pasó a convertirse en el distrito XVIII de París, pero conservando unas ordenanzas mas laxas que la rigida normativa de los distritos centrales.

A partir de entonces, los viñedos y las huertas se trasformaron en burdeles y cabarets. Pronto todos los bohemios de la época,  acudieron al barrio como ratones al camembert, atraidos por la  fama de reducto crápula. De carambola,  Montmartre alojó a los mas grandes artistas desde finales del siglo XIX: Renoir, Toulusse-Lautrec, Van Gogh, Gaugin, Picasso… en aquellos prostíbulos, entre tragos de absenta y pipas de kifi, se gestaron los grandes movimientos vanguardistas que forjaron el arte moderno.

En el dibujo vemos el Lapin Agile, el cabaret más antiguo de Paris, situado en el número 22, de la calle Saules. En sus días de esplendor era frecuetado por juerguistas de la talla de Debussy, Apollinaire, Modigliani, y otros artistas no necesariamente humanos. El propietario del Lapìn Agile, el  músico, pintor, poeta y animador Frederic Gerard, era también  dueño  del celebre  burro Aliboron. Este borrico, también conocido con el nombre de  Joachim Boronali, pintaba con su rabo cuadros fauvistas bastante cotizados en el mercado.

lunes, 22 de junio de 2015

El mausoleo de Napoleón




Repartidos en 550.000 láminas, los kilos de oro que bañan la gran cúpula de la iglesia de Los Inválidos,  deslumbran desde lejos. El lugar lo merece, ya que bajo la cúpula, en una cripta circular, está enterrado el emperador Napoleon


Los restos mortales del Gran Corso reposan en un sarcófago de porfirio rojo de Rusia, en su interior seis féretros sucesivos. El más interior es de una lámina de acero recubierta de estaño, el segundo de caoba, el tercero y el cuarto de plomo, el quinto de madera de ébano y el último de roble.  Todo ello colocado sobre un alto zócalo de granito verde de Los Vosgos.

Es por ese zócalo que dicen que Napoleon sigue dando ordenes después de muerto. Ya que quien quiera ver su sepultura ha de de alzar la mirada, como si se encontrara ante una divinidad, y si lo observa desde el mirador superior, ha de inclinar la cabeza, como haciendo una reverencia de respeto.

domingo, 21 de junio de 2015

Arco del triunfo





El arco del Triunfo lo mandó construir Napoleon, en  1806 tras ganar la batalla de Austerlitz.  Queria levantar un gran monumento para conmemorar sus victorias, y fradar delante de los amigos, pero luego vino Waterloo y los destierros y tal y tuvo que conformarse con el arco del carrusell, mucho mas modesto y chiquitin. El caso es que nunca llegó a ver acabado su Arco del triunfo, y solo en diciembre de 1940 pasó bajo sus bovedas, pero para entonces llevaba muchos años muerto.
 

Desde entonces, todos los eventos históricos de calado se han celebrado en el Arc du triomphe, entre ellos los desfiles militares de las dos guerras mudiales. 
 
  
Despues de la 1ª Guuerra Mundial,  se instaló bajo el Arco del Triunfo la "Tumba del Soldado Desconocido".  El 11 de noviembre de 1920 dieron alli sepultura a un soldado no identificado (probablemente francés), muerto en la batalla de Verdún, y que representa a todos los soldados fallecidos durante el transcurso de la Gran Guerra .  





En 1923 se encendió la llama en su memoria y cada día se aviva a  las 18,30 en solemne ceremonia. Desde aquel dia  permanece siempre encendida. Bueno, en realidad se ha apagado dos veces: una durante las revueltas de mayo del 68,  y otra 30 años mas tarde en 1998, cuando Francia ganó el Mundial de Futbol, y un hincha eufórico tuvo la ocurrente idea de ir a orinarse en la pira conmemorativa.







miércoles, 17 de junio de 2015

El Canal St-Martin

Amelie cultiva el gusto por los pequeños placeres: hundir la mano en un saco de legumbres, romper el caramelo de la crema catalana con la cucharilla, hacer rebotar las piedras en el canal de Saint Martin...  



 

Este tranquilo canal de 4,5 kilómetros de longitud Se inauguró en 1825 para proporcionar una vía fluvial entre el Sena y las zonas residenciales del noroeste de París. 
 
Aparece en muchas peliculas, además de Amelie. Por ejemplo, Hôtel du Nord (1938), de Marcel Carné, donde podemos ver cómo era la vida junto al canal de St-Martin antes de que el barrio se pusiera de moda  Un drama que arranca con un suicidio frustrado y concluye con un asesinato. Sus protagonistas son algunos de los clientes del hotel: un obrero del canal, una prostituta, un criminal y una joven enamorada. 

Actualmente es una de las zonas más agradables de París. Hay empresas que ofrecen circuitos en barco por el canal, una alternativa relajada y menos turística que la de los bateau mousse del Sena.

 El canal emerge por debajo del suelo en la Plaza de Stalingrado, cerca de la République y sus sombreados caminos de sirga pasan por esclusas y puentes metálicos para acabar en la Bastilla. En verano, al caer la noche, los jóvenes de la capital francesa se reúnen en sus orillas para comer queso con uvas

 
 

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

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