viernes, 20 de enero de 2017

La Venencia



Empecemos por el principio: la Venencia, una taberna situada en el número 7 de la calle Echegaray, especializada en manzanillas, olorosos, amontillados... Ni cerveza, ni riojas, ni cubatas ni pollas en vinagre. Allí solo se sirven vinos de Jerez. .

De hecho, una venencia (etimológicamente proviene de “avenencia”, acuerdo) es un pequeño vaso metálico unido a una varilla flexible, que se usa en Andalucía para extraer el fino del barril y escanciarlo. Las buenas buenas son de pelo de ballena.

En esta taberna del barrio de Huertas también tienen algunas tapas, escasas pero selectas: mojama,  huevas, anchoas, cecina y poco más.

No dejan sacar fotos, no admiten propinas y la capa de mugre permanece intacta desde el día de su inauguración, en 1922. Cierran pronto y sus propietarios te tratan como te mereces. O incluso peor. Aun así es un local con mucho encanto y solera. Imprescindible.

martes, 17 de enero de 2017

bares madrileños


 
 
Últimamente no viajo mucho. Llevo una vida recatada y recoleta, y apenas me muevo de mi barrio. En esta tesitura me cuesta alimentar un blog que lleva el pomposo nombre de Viajes morrocotudos, sin parecer un farsante.

Para salir de este bache creativo se me ha ocurrido reseñar algunos bares de Madrid, que he visitado y dibujado en mis escapadas por la Corte. Una pequeña selección, arbitraria y  subjetiva, como no puede ser de otra manera, en esa babilonia hostelera de la capital. Ya decía Sabina que solo en Antón Martin hay más bares que en Noruega.   Pero puede que alguien  le descubra alguna taberna curiosa y que se anime a visitarla en su próximo viaje. O igual no.

jueves, 12 de enero de 2017

urte berri on


 Hemos sobrevivido a la navidad, y henos aqui dispuestos a afrontar un nuevo año.
 
Entre los muchos propósitos bienintencionados que me he planteo para el 2017 es avivar este blog, que en los últimos tiempos he tenido mas abandonado que el teatro chino de la recientemente fallecida Manolita Chen.
 
Seguiremos, pues, trayendo a este rincon del cibermundo historias absurdas y dibujos remilgados hasta aburrir. Estais advertidos.

lunes, 14 de noviembre de 2016

La Garonne



Moi mon Océan
c'est une Garonne
La grande personne
dont je suis l'enfant

          Claude Nougaro
 


A pesar de lo dicho hasta el momento, el monumento mas excelso de Toulusse es el propio rio. El Garona deslumbra, con sus puentes y diques. Destaca ahí al fondo la típica estampa del Pont Neuf, que une el centro con la orilla izquierda. La característica más llamativa del puente son sus pilares, con forma de pico en la base y aperturas entre los arcos, diseñados para soportar las fuertes crecidas del río, aunque poco pudo hacer contra la devastadora inundación de 1875, que arrasó la ciudad.


Ademas de los puentes, engalanan el Garona muelles y puertos construidos a lo largo del siglo XVIII, como los de la Daurada y Saint-Pierre, donde se desarrolló un activo comercio fluvial.
Esta intensa actividad portuaria creció enormemente gracias a la apertura del canal de Midi, magna obra de ingeniería hidrológica que posibilió el trafico fluvial desde Burdeos hasta Sète, uniendo el Atlántico y el Mediterráneo traves de 

La construcción de esta infraestructura en el siglo XVII fue posible gracias al tesón de un hombre: Pierre-Paul Riquet. Su empeño le llevó a convencer al propio rey de Francia, Luís XIV de la necesidad de crear una ruta comercial segura que evitara navegar por el siempre arriesgado Estrecho de Gibraltar.  

Posteriormente se abrieron otros dos canales que atraviesan Toulouse: el de Brienne y el del Garona.  En 1996 el Canal du Midi fue incluido en la lista del patrimonio mundial de la Unesco.  

martes, 25 de octubre de 2016

Jacobinos


Asistimos a un concierto de música andalusí en el Convento de los Jacobinos. Allí escuchamos una curiosa mezcla de cante jondo, música de oriente próximo, canciones sefardíes y tambores armenios.




El Convento de los Jacobinos es una proeza del gótico minimalista del Languedoc. La capilla principal tiene ventanales muy esbeltos con vidrieras policromadas, una magnifica bóveda en forma de palmera, y una línea de columnas circulares curiosamente situada en el eje de su nave central, de manera que dificultan la visión de altar. Una construcción extraña, sin parangón conocido, sobre todo para una orden que primaba la predicación contra la herejía.

De hecho el convento de los jacobinos fue uno de los primeros centros de la Inquisición en su persecución contra los cátaros. Resulta elocuente la declaración de Jean Tisserand que, acusado falsamente de herejía, se defendía así por las calles de Toulouse. “Escuchadme, señores: no soy un hereje. Tengo una mujer con la que me acuesto. Tengo hijos, como carne; miento y juro. ¡Soy, pues, un buen cristiano!”.

 Siglos más tarde, con la Revolución francesa y Napoleón, el convento se convirtió en cuartel, polvorín, incluso cuadra de caballería, hasta que fue adquirida por el consistorio en 1865.

En la capilla presbiterial está enterrado el influyente teólogo Santo Tomas de Aquino, el hombre que se hizo la pregunta “¿Qué es Dios?”, de enorme influencia en el pensamiento filosófico medieval.

domingo, 23 de octubre de 2016

hospital Saint-Jacques


 
De la importancia que Toulouse debió tener en el camino de Santiago da testimonio el tamaño del antiguo hospital de peregrinos Hôtel-Dieu Saint-Jacques, en el barrio popular de Saint Cyprien, en la margen izquierda, que desde el siglo XII viene atendiendo a huérfanos, enfermos y peregrinos. Actualmente alberga dos museos dedicados a la historia e instrumentos de la medicina. Aun se conserva un torno donde se depositaban discretamente los bebes confiados ala inclusa.
Me paré un rato en el Pont Neuf para retratar la portentosa fachada del Hospital sobre el rio. En ese momento surcaba el cielo una bandada de patos, volando en ordenada formación de V. No puede evitar imaginar, deformación de gourmet, sus suculentos magrets tostandose en una parrilla, con unas rodajas de naranja.

martes, 18 de octubre de 2016

Saint Sernin

 



La basílica de Saint-Sernin, que pasa por ser la iglesia románica mas grande de Francia, es Patrimonio de la Humanidad y forma parte del Camino de Santiago. La torre octogonal es su elemento mas carateristico.  Cada 29 de noviembre se da rienda suelta al pagano rito de las Saturnales.

San Sernín (o san Saturnino) fue el primer obispo de la ciudad de Toulouse, allá por el año 250 d.C. En aquella época romana, los tolosanos gustaban de hacer sacrificios en el templo de Jupiter. Un buen día San Sernín pasaba por la plaza del Capitolio donde se disponían a sacrificar a un toro en honor a los dioses paganos. Los oficiantes le invitaron a participar en la ceremonia, pero San Sernín se negó debido a sus creencias cristianas. Los vecinos de Toulouse se tomaron fatal esta negativa, asi que en vez de sacrificar al toro, sacrificaron a San Sernín. Lo ataron al toro y lo arrastraron por las calles hasta morir.

Por cierto, San Sernin fue el que bautizó e instruyó a San Fermin, patrón de Pamplona, pero seguro que, dadas las circunstancias de su martirio, no hubiese visto con buenos ojos los encierros taurinos que cada año se celebran en honor a su discípulo por la calle Estafeta.

lunes, 17 de octubre de 2016

Le Capitol




La plaza del Capitolio es el centro nueralgico de Toulusse. Este gran espacio alberga el Hotel de Ville (Ayuntamiento). En su interior una placa de mármol recuerda el lugar donde fue decapitado en 1632 el duque de Montmorency, uno de los nobles más poderosos de su tiempo. Participó en un levantamiento contra el cardenal Richelieu llamando a la secesión de la región de Languedoc del reino de Francia. Vencido y herido en la batalla Castaldaunary, fue apresado por el cardenal, acusado de alta traición y decapitado sin contemplaciones.
Otro hotel ubicado en la plaza del Capitole (este sí es un establecimiento hostelero) es el Grand Balcon. En su habitación 32 se alojaba Saint-Exupéry, en los años que trabajaba como piloto en la compañía l’Aéropostale, cubriendo el correo postal entre Toulouse y Senegal.
En las noche de juerga, el autor de El principito y otros colegas aviadores que se alojaban en el hotel, cuando iban a la habitacion acompañados de alguna señorita, debían subirla en brazos y sigilosamente.  Asi conseguían que solo llegará el sonido de los pasos de una persona hasta los atentos oidos de las hermanas castro, dos viejas solteronas que regentaban el hotel y que prohibian a los pilotos subir acompañados a las habitaciones.

Tambien debo reseñar dentro de la plaza del capitolio el Donjon, antigua torre de archivos con un campanario flamenco y la estaua de Claude Nougaro, cantante, compositor y pintor tolosano, que con tanta emoción glosó las riveras del Garona.

viernes, 14 de octubre de 2016

Saint Etienne


La catedral de Saint-Étienne parece diseñada por un niño jugando con piezas de Lego.




 
Toulouse es conocida por el sobrenombre de le Ville Rose (La Ciudad Rosa), por el color que otorga a sus mas importantes edificios el uso predominante del ladrillo. Y es que no hay canteras cerca de Toulouse, pero el Garona a su paso por la ciudad deposita valiosos limos y arcilla, tan utilizados en la construcción.
 
Buen ejemplo de ello es Saint-Étienne. la catedral de Toulouse tiene un origen muy antiguo. La tradición sitúa su fundación en época apostólica, pero el edificio que hoy vemos se levantó en el siglo XIII, y aunque una parte es románica, el estilo dominate es, digamos un gotico meridional extraño. Sus dos naves desalineadas y la asimetría de sus fachadas, le confieren un aspecto insólito.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Zinemaldi



Como cada año, he pasado unos dias en el zinemaldi de Donosti. Muchas peliculas, buenas y nada baratas comidonas y algun bañito entre cahaparrón y chaparrón. Y varios dibujos, claro.

De las pelis que he visto destacaría, por destacar algo, El hombre de las mil caras, un Alberto Rodriguez buceando en las cloacas del Estado y un Eduard Fernandez en estado de gracia, interpretando a Paesa.

Tambien me ha gustado ver la exposicion Welcome Mr. Hitchcock dedicada a la visita que hizo el mago del suspense al Festival de Cine de San Sebastián en el año 1957para el estreno mundial de la película Vértigo.

Aquel año andaban tambien por el Zinemaldi Kirk Douglas, Berlanga, King Vidor, Douglas Shirk y un Polansky casi adloescente, que venia a presentar su primer cortometraje.

 
 

 

lunes, 15 de agosto de 2016

Mambrú




Durante los comienzos del siglo XVIII, en Europa se llevó a cabo una lucha por el reparto de las riquezas mundiales, por lo que el control político y comercial del Mediterráneo adquirió una gran importancia. La lucha entre ingleses, españoles y franceses por la posesión de Menorca dio lugar a sucesivas conquistas. Gran Bretaña obtuvo la isla mediante el Tratado de Utrecht y la ocupó durante la mayor parte del siglo XVIII.
No es de extrañar que la desembocadura del  puerto de Mahon esté defendida por imponentes fortificaciones defensivas: la Mola, el Castillo de San Felipe, la Torre Stuart, el Fuerte de Marlborough…
Detengámonos un poco en este ultimo. Construido por los británicos entre 1710 y 1726, el Fuerte de Marlborough se encuentra situado en la Cala de Sant Esteve, perteneciente a la localidad de Es Castell.
El fuerte recibió su nombre en honor a  su  impulsor y defensor Sir John Churchill, Duque de Marlborough y antepasado de Winston Churchill.  Este Malborough fue también (y aquí quería yo llegar) el Mambrú que se fue a la guerra, de la canción infantil, como bien sabemos los que leimos de pequeños el “Dime quien es”. Los franceses le dedicaron la canción para mofarse de él, cuando tomaron el fuerte tras el el asedio de 1756 del ejército francés.

domingo, 14 de agosto de 2016

Mao




Aunque la gente dice que mola mas Ciutadella, tengo que decir que Mahon (o Mao) tambien tiene su punto. Su puerto es enorme (dicen que solo lo superaen tamaño el de Pearl harbour), por lo que históricamente ha sido muy codiciado por las armadas extranjeras. Tiene rincones con el encanto de las pequeñas capitales de provincia y  vestigios históricos importantes, como el Bastión de Sant Roc o la Iglesia de Santa María, con su órgano de 4 teclados y 3.120 tubos. Inventaron la ropa de mahon, que tanto servicio ha hecho a nuestros arrantzales y a los gaupaseros de las fiestas de Basauri. Y el queso de Mahon esta muy rico.
Pero su gran aportación a la gastronomía internacional ha sido la salsa mahonesa, o mayonesa. El origen menorquín de la salsa procede de  la invasión francesa de Mahón en 1756. Se dice que Richelieu, pidió de improviso que le preparan una cena para celebrar la victoria con el general Rochambeau que fue quien dirigió el ataque. El cocinero, acuciado por el apremiante encargo, improvisó una salsa con lo único que tenía a mano: huevos y aceite.

Entusiasmado con la creación, Richelieu  lleva la mayonesa a Francia y posteriormente los franceses la exportan a Estados Unidos, de donde fue dada a conocer al resto del mundo.

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

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