martes, 3 de noviembre de 2009

Broadway!

Moverse por Manhattan es bastante fácil, gracias al trazado rectilineo del mapa. Una docena de avenidas recorren la isla longitudinalmente de norte a sur, con el eje central de la 5ª que divide el este y el oeste. Y en perpendicular las calles, que atraviesan la isla a lo ancho, siguiendo una numeración correlativa desde Houston hasta la ciento y pico en Harlem. Cada ocho calles o así hay una mas ancha con doble sentido de circulación.

Broadway, una de las pocas calles que rompen la cuadricula, les salió torcida. Y es que Broadway sigue el serpenteante trazado de un sendero de caza de los indios algonquinos, los mismo que les vendieron Manhattan a los colonos holandeses por 24 dólares. En aquella época los castores abrevaban en Times Square y los pumas acechaban en los bosques de Harlem. Poco que ver con el bullicioso Broadway actual, plagado de teatros y luces de neon. Es el reino del music hall, con obras que llevan decadas en cartel. "There is not business like show business”.


Por esos escenarios han pasado Orson Welles, Katherine Hepburn, Judy Garland, James Dean, Paul Newman, Dustin Hoffman, Antonio Banderas, Yul Brynner. Todos los grandes actores han querido sentir el calor de los aplausos en directo, y que mejor sitio que Broadway para probarlo.

20 comentarios:

alp dijo...

Aprovecho tu entrada "ad hoc" para hacer un pequeño homenaje a D. José Luis López Vázquez, que alomojó nunca actuó en Broadway, pero nadie era capaz como él de poner esa cara de qüis. ¡A por las Sueeeeecas! Siempre.

EL AVENTURERO dijo...

Me sumo al homenaje, alp.
Precisamente comentaba hace un rato en el blog del fugitivo que
ayer estuve viendo Patrimonio Nacional, de berlanga, que dieron como homenaje al difunto. Al final de la pelicula, unos turistas japoneses saludaban a Lopez vazquez y Escobar mientras el guia les va pesentando: "the marquis of Leguineche and son, the end of the saga". La camara se va acercando a un primer plano de escobar que saluda cremonioso, pero cansado "Sayonara". Al final funde en negro y el guia repite solemne "the marquis of Leguineche and son, the end of the saga". Es un final bastante dramatico. Tiene algo de pérdida, de algo que fue y ya no volvera a ser. Hasta que se oye a Escobar, ya sobre los titulos de credito, "Sayonara, guapa"

cosmopolitana dijo...

Una gran perdida. Hay ciertas películas que te marcan para siempre."Psicosis" hizo que me dé muy mal rollo ducharme si estoy sola en casa y "La Cabina" consiguió que nunca cerrara por completo una cabina de teléfono. Me gusta mucho López Vázquez. Espero que se encuentre con muchas suecas esté donde esté.

Anónimo dijo...

Hola, holita, soy Txus (xy)
¿me puedes pasar la dirección del fugitivo? (la de su blog, claro)

gus aneu2 dijo...

Perdón por la autopromoción:
http://www.youtube.com/watch?v=QBrIPl6Fm7k

cosmopolitana dijo...

Gus aneu2, chulo, chulo, chulísimo! Me ha encantado.

EL AVENTURERO dijo...

la verdad es que son unas fotos estupendas, gus
de quien es la musica que le has puesto?

Txus (xy) para una vez que te decides a escribir esperas que te facilite esa información tan valiosa? con lo celosos de su ntimidad que es el fugitivo

El fugitivo del amor dijo...

http://www.elfugidelamor.blogspot.com/

cosmopolitana dijo...

Aventurero, creo que es Benny Goodman.

cosmopolitana dijo...

Pregunta: si yo hago un comentario a una entrada antigua en tu blog, te llega algún aviso de que se ha añadido algo?

Gracias majete.

cosmopolitana dijo...

Mira que majo el Fugitivo, te invita para que no se tenga que sentir mal el Aventurero. Ya verás la de chorradas que te encuentras.

gus aneu2 dijo...

Gracias cosmopolitana, sí, es Benny Goodman, al que recurro habitualmente porque sobre su música cualquier tipo de imagen corre de maravilla.(Y por que de música no tengo ni dea, para que nos vamos a engañar, y para dos buenos que conozco los uso siempre)

EL AVENTURERO dijo...

si escribes en una entrada antigua lo mas probable es que no me entere nunca

cosmopolitana dijo...

De nada gus aneu2. Quién es el otro bueno que conoces? Por curiosidad.

jofz dijo...

Rodrigo Leao, Cosmopolitana.

gus aneu2 dijo...

mi otro yo ha salido

cosmopolitana dijo...

Quién de los dos va a venir al McSorley?

cosmopolitana dijo...

Rodrigo Leao. Agridulce. También me gusta mucho. Encontró a Sofía?

gus aneu2 dijo...

Cansado de esperar se fue con Rosa... pero voltará.
Respecto a lo del Mcsorley iremos los dos, pero sólo uno beberá para que el otro conduzca de vuelta a casa.

Wendy Pan dijo...

Maravillosa y "estraña" pareja formais ;D

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

Contribuyentes